La mañana en el puerto. Claudio de LorenaLos cuatro poemas que publicamos hoy pertenecen al libro Miradas de plomo, de Imanol Gómez.
Imanol es un poeta reflexivo que se sitúa a medio camino entre la poesía y la filosofía, o más bien adopta un punto de vista amplio que le permite utilizar el lenguaje poético para expresar un pensamiento hondo y elaborado, en el que siempre están presentes las cuestiones esenciales.
Aquí hemos publicado otros textos suyos -se puede acceder a ellos desde la sección de etiquetas- y esperamos seguir haciéndolo en el futuro: siempre es un honor contar con colaboradores así.
También se pueden leer en la red artículos suyos de crítica literaria. Entre ellos recomiendo, por lo que me atre el tema,
La bohemia española, un trabajo interesante sobre los poetas bohemios de la época modernista.
Principio y magnitud
In my beginning is my end.
En mi principio está mi fin.
(T.S.Eliot, East Coker, I, The Waste Land)
I
En el principio acariciaba ya
con su destructora insinuación
fijeza en la pose, mano desmedida
los ribetes de un futuro estigma,
de una pasión menguada,
de un calendario obsoleto.
En el principio era ya la muerte
que descansaba,
sabia,
henchida.
II
Un sapo es un círculo, un sol hacia dentro.
(L .M .Panero)
En el principio era ya el pájaro
quien en las horas muertas
- las más productivas-
silbaba tonos pretéritos,
sones ancestrales
de la soledad del sapo
sollozando en su charca,
donde cree atisbar el futuro,
y en sus ojos
los húmedos crímenes del mundo.
III
En el principio era la materia
- oscuro asunto de filósofos-
lo desconocido,
y era el viento,
era la piedra que lo llamaba
con el agua y sus veneros,
el susurro mineral de la arcilla
y la madera
desde la que el hombre,
inventando el eco de un aullido,
se fue haciendo humano
para dar respuesta al
olvido de su origen
origen de su olvido.
En mi fin está mi principio.
In my end is my beginning.
(T .S .Eliot, East Coker, V, The Waste Land)
IV
Los hijos, según los padres
recrean el infinito.
Los padres, según los hijos
representan la cordura,
la presencia de lo finito.
Los padres y los hijos
infinitud de lo finito.