tag:blogger.com,1999:blog-8535832023311502272008-07-06T18:55:09.966+02:00La grúa de piedraMiguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comBlogger427125tag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-52285733414923056942008-07-06T12:18:00.003+02:002008-07-06T12:28:14.936+02:00Vocación contemplativa. Miguel Ibáñez<div align="center"><a href="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SHCdIEx4fxI/AAAAAAAABdI/JOXQni9oQeU/s1600-h/turner.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5219844730169884434" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SHCdIEx4fxI/AAAAAAAABdI/JOXQni9oQeU/s400/turner.jpg" border="0" /></a> <span style="font-size:85%;"><em>La Villa de Pope en Twickenham</em>. Joseph Mallord William Turner</span></div><span style="font-size:85%;"></span><div align="justify"><br /><span style="font-size:130%;">Se queda absorto viendo pasar las nubes, tumbado en la hierba, hasta que siente en la cara el viento cálido del verano, y sólo entonces recuerda cuál es la primera misión del poeta: quedarse absorto viendo pasar las nubes, tumbado en la hierba, y dejar de pensar en que tendría que levantarse a escribir algo.<br /></div></span>Miguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-57918357347118574222008-07-05T12:51:00.004+02:002008-07-05T13:12:57.078+02:00Un icono iconoclasta. André Glucksmann<div align="center"><a href="http://bp3.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SG9WslhgXXI/AAAAAAAABdA/ksc3b6xERhw/s1600-h/delacroix%2520libertad%2520guiando%2520al%2520pueblo.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5219485817132572018" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SG9WslhgXXI/AAAAAAAABdA/ksc3b6xERhw/s400/delacroix%2520libertad%2520guiando%2520al%2520pueblo.jpg" border="0" /></a><span style="font-size:85%;"><em> La libertad guiando al pueblo</em>. Eugène Delacroix</span></div><br /><br /><div align="justify"><em>En </em><a href="http://www.elpais.com/articulo/internacional/icono/iconoclasta/elpepiint/20080705elpepiint_6/Tes#"><em>El País </em></a><em>de hoy, </em><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Andr%C3%A9_Glucksmann"><em>André Glucksmann </em></a><em>nos recuerda algunas verdades evidentes: que ha sido el ejército colombiano el que ha liberado a Ingrid Betancourt y no Gemma Nierga ni Pérez Esquivel; que la propia Betancourt se ha convertido en una peligrosa "militarista" -así suelen calificar a Uribe nuestros columnistas de guardia- y que el valor más elevado no es la vida sino la libertad.</em></div><em>A veces la principal misión de un filósofo es recordarles a los ciudadanos cuál es la tierra que pisan:</em><br /><br /><br /><div align="justify"></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;">¡Bravo! La opinión pública, las autoridades, los ciudadanos corrientes, sus allegados, todos se emocionan y se congratulan por la liberación de Ingrid Betancourt. Y un bravo también por la que sobrevivió y se mantuvo en su gulag tropical, a su familia que removió cielo y tierra, a los pequeños colectivos que se movilizaron contra el olvido, a los políticos que se mojaron. Sin embargo, temo que esta salva de aplausos mundiales ahogue, bajo las flores y los cumplidos, una verdad molesta e insistente que la prisionera de las FARC insiste en aportarnos desde su llegada a la pista de Bogotá, donde la esperaban la prensa, su madre, su marido, el Gobierno y los militares. Una verdad a la que dio muchas vueltas y sobre la que meditó durante su calvario de seis años y que es la única que aporta un sentido indiscutible a la palabra liberación.<br /></span><a href="http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Alvaro/Uribe/Velez/502/"></a><br /><span style="font-size:130%;">De entrada, felicita al Ejército colombiano y al presidente Uribe por la operación que la salvó. No sólo por el impecable éxito, sino, especifica intencionadamente, por haberse atrevido a decidir una acción militar que corría el riesgo, como todas, de tropezar con algún imprevisto y desembocar en la ejecución de los rehenes, lo que ha ocurrido alguna vez en intentos anteriores. En contra de los suyos, respecto a los cuales se cuida de poner de relieve que, por miedo a perderla, siempre han temido y criticado el militarismo y la temeridad de Uribe, ella lo felicita. Indiscutiblemente, el jaque mate podía haber acabado en un baño de sangre, pero, aun a riesgo de morir por ello, lo esperaba desde hace mucho tiempo. Hace de esto una cuestión de principios: es mejor, dice, "un segundo de libertad" efímero que una eternidad de servidumbre. Intentó huir cinco veces y, como represalia, la guerrilla la encadenaba por el cuello. Su marido ha declarado: "Nunca he querido imaginar las condiciones de vida de mi mujer; ahora sé que vivió como un perro".</span></div><span style="font-size:130%;"><div align="justify"><br /></div><div align="justify">Desde sus primeros pasos al aire libre, Ingrid proclama alto y claro su elección reflexivamente madurada: antes la posibilidad de una salida sangrienta que una vida de perros. No nos dice que cualquier cosa es mejor que la muerte, nos dice que la libertad lo vale todo. Ésta es su convicción de siempre, la que, desde lo más profundo de su infierno, comunicaba en un mensaje a su madre: "Ya no como, tengo el apetito bloqueado... Ya no tengo ganas de nada y creo que es lo único bueno que me ocurre. Es mejor así: no desear ya nada para ser libre". La estoica del corazón de la selva afirmaba ya su pasión incondicional por la libertad, más fuerte que la muerte, más imperiosa que la vida. De ahí su opción inquebrantable (que se opone al pacifismo que profesaba antes de su descenso a los abismos): sí a mi liberación militar, con sus riesgos y sus peligros; sí al presidente, que afronta con valor la posibilidad de un fracaso que le valdría una condena universal y el anatema definitivo de todos los conformistas del planeta.</div><div align="justify"><br /></div><div align="justify">La opinión pública procurará olvidar pronto este brillante elogio de la liberación de los rehenes por la fuerza, al igual que la apología herética de los riesgos y de las responsabilidades asumidos tanto por los liberadores como por los liberados. ¿Quién se acuerda de los judíos de Auschwitz que rogaban para que el campo fuera bombardeado? ¿Quién se atreve aún a mencionar el deseo de los prisioneros del gulag soviético que esperaban con Soljenitzyn que Occidente viniera a liberarlos de Stalin por medio de la fuerza, aunque fuera al precio de un ataque atómico y de una muerte segura? Retrospectivamente, un deseo como éste parece surrealista; sin embargo, sólo la posibilidad de usar -como último recurso- misiles nucleares para defender la libertad da sentido a la disuasión. Si no, ¿por qué esos temibles arsenales que se jura por adelantado que no se emplearán nunca? El valor físico, moral e intelectual de Ingrid Betancourt nos recuerda la principal apuesta de una civilización: el rechazo de la servidumbre.</div><div align="justify"><br /></div><div align="justify">El catecismo de Al Qaeda, como el de cualquier barbarie totalitaria del siglo XX, proclama el viva la muerte; vosotros amáis la vida, nosotros amamos la muerte; por tanto, nosotros -fascistas, comunistas, integristas- seremos los más fuertes. Son muchos los que entre nosotros están de acuerdo y asienten: mejor negros, mejor rojos, mejor la servidumbre voluntaria que la muerte. Nada es tan sencillo. Ninguna capitulación tiene éxito. Ingrid Betancourt ha mirado a la muerte a los ojos, ha sufrido la esclavitud en sus carnes, y ha dicho no. Y ha extraído sus implacables y violentas consecuencias. Gracias. Es responsabilidad nuestra no ocultar su cruda verdad.</div><br /><br /><div align="justify"></span><span style="font-size:100%;">Traducción de News Clips.</span></div>Miguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-23324594387751760872008-07-04T09:48:00.004+02:002008-07-04T09:52:28.503+02:00Las brañas. Miguel Ibáñez<div align="center"><a href="http://bp0.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SG3V9806_WI/AAAAAAAABc4/kvplWPB_U_U/s1600-h/Paramo.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5219062803469106530" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SG3V9806_WI/AAAAAAAABc4/kvplWPB_U_U/s400/Paramo.jpg" border="0" /></a><em> </em><span style="font-size:85%;"><em>Páramo</em>. <a href="http://www.interarteonline.com/Franklin_Alvarez_Tunqui.htm">Franklin Álvarez</a></span></div><br /><br /><div align="center"><span style="font-size:130%;">A finales de agosto,<br />cuando ya el sol brillaba<br />con mortecina luz<br />de tarde de colegio,<br />tu abuelo te llevaba a visitar<br />los pastos de montaña.<br />En las laderas altas, los caballos<br />vagaban y pastaban<br />con manso y filosófico sosiego.<br />El abuelo sacaba del bolsillo<br />algún terrón de azúcar, y en tu mano<br />lo devoraba un potro, que después<br />volvía a la yeguada con un leve<br />trote parsimonioso, como quien<br />lo suyo se ha cobrado por derecho.<br />Después, antes de irte,<br />le echabas una última mirada<br />a aquel paisaje áspero y pardusco,<br />a la monotonía sólo rota<br />por alguna cabaña<br />y por los solitarios matorrales<br />de brezos y retama,<br />y volvías al valle y a tu hogar<br />con aquella impresión en la memoria<br />de silencio, de calma y lejanía.<br />Llevas siempre contigo ese recuerdo,<br />y aunque apenas aciertes a evocarlo<br />después de tantos años,<br />algo más decisivo te acompaña<br />que la sola memoria de un paraje:<br />la quietud misteriosa y despojada,<br />la llamada del páramo y las nubes;<br />el sentimiento vago pero firme<br />-firme hasta la insolencia<br />y cruelmente leal-<br />de que tú has de llegar<br />por la devastación a la belleza,<br />por la desolación a la verdad.</span></div>Miguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-91389281094141505152008-07-03T14:47:00.005+02:002008-07-03T17:54:24.256+02:00Vergonzante silencio. Alejandro Sánchez Calvo<div align="center"><a href="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGzLrqLyk9I/AAAAAAAABcw/w5_N6B-xSig/s1600-h/glosam.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5218770019134116818" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGzLrqLyk9I/AAAAAAAABcw/w5_N6B-xSig/s400/glosam.jpg" border="0" /></a> <span style="font-size:85%;">Glosas emilianenses</span></div><br /><div align="justify"><em>Alejandro Sánchez Calvo publica hoy en el </em><a href="http://www.eldiariomontanes.es/prensa/20080703/opinion/articulos/vergonzante-silencio-20080703.html"><em>Diario Montañés </em></a><em>un artículo de opinión al que me adhiero desde la primera hasta la última letra, así que ahí va:</em></div><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">Si bien es ahora cuando se muestra con mayor claridad la sumisión -o cobardía, que de todo hay- del Gobierno y de los partidos políticos estatales a los grupos nacionalistas viene de lejos: al menos, desde los tiempos de la Transición. Ya se refería a ello el escritor Jesús Torbado en aquel célebre artículo, 'El niño García Pérez Etcétera', publicado en 1980. Allí denunciaba cómo los de Madrid se negaban a costear los salarios de los maestros en muchos pueblos de España, mientras se mostraban enormemente generosos con las reivindicaciones de vascos y catalanes, hasta el punto de que «entregaban 2.000 millones de pesetas para las ikastolas del Norte y otros muchos para las escolas del Este».</span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"><span> </span></span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;">Como se ve, pronto empezaron a aflorar esos complejos que tanto impedirían el trato igualitario de todos los ciudadanos españoles. Lo que no quiere decir, sin embargo, que el país terminara entregado a los deseos de quienes no creen en él. Por fortuna para su continuidad, las sociedades democráticas, abiertas, suelen contar con instrumentos que favorecen su articulación y funcionamiento. Vamos, que no están a expensas tan sólo de los gobiernos o de los partidos. Apañadas estarían si así fuera. Es más, cuando se observa la incapacidad de éstos para abordar asuntos fundamentales, aparecen organizaciones o colectivos de ciudadanos dispuestos a hacerlo: a proteger la cultura o a sensibilizar a la gente sobre el medio ambiente, sobre la educación para la paz o sobre la defensa de la interculturalidad. O sobre la protección del español, lengua común de un país cuya cultura se ha generado en su mayor parte con él.</span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"><span> </span></span></div><div align="justify"><span></span><span style="font-size:130%;">Que es lo que acaba de pasar en estos días. Después de tanto desprecio como ha venido soportando la lengua española -lo de multar a los comerciantes por rotular en ella es una espantosa bajeza- sin que el gobierno hiciera nada, un grupo de intelectuales y gente de la cultura ha hecho público un manifiesto en su favor. En favor del idioma común de España. Un manifiesto en defensa de una lengua a la que, en muchos territorios españoles, se la retira de los espacios oficiales o se la niega su valor como instrumento de enseñanza, lo que afecta sin duda a los derechos de los ciudadanos que la tienen como lengua materna. Muchos de ellos, con toda seguridad, descendientes de aquellos que se vieron obligados a emigrar de los pueblos cuando empezó a faltar hasta el maestro. Lo cierto es que se les prohibe educarse en la lengua en que han comenzado a poner nombre a las cosas y con la que están conformando su personalidad. Aquella que, por lo demás, facilita su aprendizaje escolar.</span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"><span> </span></span></div><div align="justify"><span></span><span style="font-size:130%;">No me digan que no es absurdo. O grotesco. Mientras el español es lengua hablada por más de 450 millones de personas -afortunada herencia que nos permite participar de la inmensa cultura del mundo hispanoamericano- e insistentemente reclamada en multitud de países, resulta que aquí mismo es despreciada por unos aldeanos nacionalistas que, en su afán por regresar al pasado, niegan toda referencia a España. Hasta el punto de que en Cataluña y Baleares ya no se puede estudiar en castellano, y de que en Galicia y el País Vasco ocurrirá algo parecido dentro de nada, como acaban de anunciar sus autoridades. Vamos, que impiden que el enriquecedor bilingüismo de la calle se incorpore a las aulas.</span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"><span> </span></span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;">Y la verdad es que el más afectado no es propiamente el idioma -pues, dada su expansión actual, poco pueden afectarle los despropósitos que ocurran en la que ya no es más que una pequeña provincia de su amplio territorio, como diría Muñoz Molina-; los más perjudicados son sin duda los propios ciudadanos, a los que se les priva de un instrumento de norme valor cultural y económico. Sí, también económico. Con razón decía Julio Sanguinetti que el español estimulaba el comercio en la comunidad iberoamericana, aportando reducción de costes y facilidades en las transacciones económicas.</span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"><span> </span></span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;">No hay quien entienda por qué se les niega a los ciudadanos las posibilidades que ofrece una lengua de carácter universal. Eso sí; por fortuna, la sociedad cuenta con gente comprometida en su defensa. En este caso, con intelectuales de enorme prestigio que desdeñan definitivamente el ridículo de aquellos que consideraban reaccionario a todo el que se opusiera a cualquier iniciativa nacionalista. Aunque fuera contra ellos mismos, como de sobra ha ocurrido. Penosos acomplejados. A ver quién dice, sin caer en el patetismo, que es reaccionario Savater, o Marina, o Alvaro Pombo, o Delibes, o Arcadi Espada, o Antonio López, o Albert Boadella, por mencionar tan sólo algunos de los firmantes del mentado manifiesto.</span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"><span> </span></span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;">Un manifiesto que, más allá de suponer una valiosísima aportación en defensa de algo tan definidor para el país como proyecto conjunto, es una iniciativa que deja en evidencia a las instituciones con las que teóricamente cuenta la sociedad para su organización y defensa. Y es que nada han dicho ante tanto desafío nacionalista. Como si no se atrevieran. Por lo que vamos viendo, nada dice el gobierno de España, y eso que está obligado a impulsar el conocimiento de la lengua común y a vigilar la aplicación de las normas. Por cierto, ¿qué hace la Alta Inspección del Ministerio de Educación que no supervisa el cumplimiento de la Ley en todos los territorios? Es más, ¿para qué se mantienen entidades cuyo fin es la promoción del español, como es el caso del Instituto Cervantes, si en casa se consiente su desprecio en la enseñanza?Con todo, no sólo sorprende el silencio y pasividad del gobierno en defensa del español como lengua común. Por desgracia, no muy distinto es el comportamiento de la Real Academia Española o de instituciones tan ligadas a nuestro idioma como las universidades. Lo de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo resulta paradigmático. Y clamoroso. Y es que, si hay una institución académica que por dedicación y tradición está más obligada que ninguna a mostrar abiertamente la defensa de nuestra lengua en todos los ámbitos educativos y oficiales, ésta es la UIMP. Tan comprometida ha estado siempre en su enseñanza y en la reflexión sobre su literatura -personajes imprescindibles en nuestra cultura, como Menéndez Pelayo o Pedro Salinas, tuvieron mucho que ver en esta orientación-, que no puede mirar para otro lado cuando tanto se la desdeña hoy. Sería una vergüenza para ella, como para otras instancias académicas -no sé si el campus Comillas lo es ya, y si se ha manifestado al respecto- que su defensa quedara exclusivamente en manos de organizaciones sociales.</span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"><span> </span></span> <div align="justify"></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"></span></div><span style="font-size:130%;">Pero allá ellas. Mientras la sociedad esté viva y comprometida con las formas democráticas y la cultura, habrá siempre gente dispuesta a favorecer su continuidad y progreso. Como es el caso que nos ocupa. La pena es que el gobierno y los partidos políticos, limitados a tratar patéticamente de unos aspectos económicos que no acaban de controlar, parecen olvidar que su sentido está precisamente en la defensa de cuanto configura al país y su futuro. De la lengua común, por ejemplo. A no ser que sientan incapaces de actuar contra quienes la vienen marginando. Que será lo más probable.</span></div>Miguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-79970062128388371772008-07-02T11:54:00.002+02:002008-07-02T11:58:44.590+02:00Placer contra placer. Jesús Ruiz Mantilla<a href="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGtRNvIzCPI/AAAAAAAABco/LH6lHRMs-B4/s1600-h/PLACERCONTRAPLACER%5B9%5D.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5218353889672366322" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGtRNvIzCPI/AAAAAAAABco/LH6lHRMs-B4/s400/PLACERCONTRAPLACER%5B9%5D.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify"><em>Nos llega esta nota sobre la presentación del último libro de Ruiz Mantilla:</em></div><br /><div align="justify"></div><div align="justify"><strong>GEMMA NIERGA Y JUAN JOSÉ MILLÁS PRESENTAN EL ÚLTIMO LIBRO DE JESÚS RUIZ MANTILLA, “ PLACER CONTRA PLACER”, PUBLICADO POR LA EDITORAL AGUILAR, EL PRÓXIMO VIERNES DÍA 4 DE JULIO A LAS 8 DE LA TARDE EN LIBRERÍA GIL DE LA PLAZA POMBO DE SANTANDER<br /></strong><br />Jesús Ruiz Mantilla (Santander, 1965) es periodista y escritor. Desde 1992 trabaja en El País, diario en el que actualmente forma parte de la redacción de El País Semanal, es columnista de la sección de Madrid y publica asiduamente en otras secciones como Cultura y Babelia, donde ha escrito durante años sobre música, cine y libros. También es colaborador del programa de radio La ventana, dirigido por Gemma Nierga en la Cadena SER, donde se hace cargo de la sección La Guía del Bon Vivant cada viernes por la tarde.<br />Ha publicado cuatro novelas: <em>Los ojos no ven</em>, una intriga con el mundo de Dalí de fondo; <em>Preludio</em>, la historia de León de Vega, un pianista obsesionado con los 24 preludios de Chopin; <em>Gordo</em>, por el que consiguió el prestigioso premio Sent Sovì de literatura gastronómica, y <em>Yo, Farinelli, el capón</em> (Aguilar), donde explora la biografía del mayor cantante castrado de todos los tiempos.<br />¡Os esperamos!</div>Miguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-90220500914478628022008-07-01T12:54:00.007+02:002008-07-01T13:17:31.258+02:00Música en La Grúa<div align="center"><a href="http://bp1.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGoQYzjG7vI/AAAAAAAABcg/AaS4e4onS2w/s1600-h/musica_anv.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5218001136602509042" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGoQYzjG7vI/AAAAAAAABcg/AaS4e4onS2w/s400/musica_anv.jpg" border="0" /></a><span style="font-size:85%;"> Colección de sellos basada en reproducciones de obras de </span><a href="http://images.google.es/imgres?imgurl=http://www.filatelissimo.com/wp-content/uploads/2006/09/carne_2002_la-musica_anv.jpg&imgrefurl=http://www.filatelissimo.com/category/carnets/&h=311&w=800&sz=76&hl=es&start=19&sig2=UCRVfeihTej0GDNFgM1GSg&tbnid=P1KDPhAcqfsEiM:&tbnh=56&tbnw=143&ei=VAxqSLPiEpnk1gaIh6jhCw&prev=/images%3Fq%3Dm%25C3%25BAsica%26start%3D18%26gbv%3D2%26ndsp%3D18%26hl%3Des%26sa%3DN"><span style="font-size:85%;">Goyo Domínguez</span></a></div><div align="center"></div><br /><div align="justify">Como ya habréis advertido, y si no poned el sonido de vuestro ordenador, ahora La Grúa está permanentemente conectada a Radio Dos (la emisora de música clásica de RNE). Si os molesta para leer o para ver los vídeos no hace falta que desconectéis los altavoces; basta con que pinchéis en el cuadradito del logo para detener la emisión. Para que sea más fácil he puesto el enlace arriba del todo a la derecha, encima del buscador.</div><br /><div align="justify">Si es que hago demasiadas cosas por vosotros, ya lo sé. Que no os lo merecéis, también lo sé. Pero es que aquí en La Grúa no sabemos ser de otra forma. </div>Miguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-17337287317102976242008-07-01T10:33:00.009+02:002008-07-01T13:35:09.616+02:00Las formas que esconden las palabras. Stefanie Posavec<div align="justify"><a href="http://bp3.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGnvvZSfbgI/AAAAAAAABcY/r2pgkkLALPY/s1600-h/stefanie-posavec_on-the-map_jack-kerouac_on-the-road_literary_organism.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5217965240806764034" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGnvvZSfbgI/AAAAAAAABcY/r2pgkkLALPY/s400/stefanie-posavec_on-the-map_jack-kerouac_on-the-road_literary_organism.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify"><em>Leo en </em><a href="http://notasmoleskine.blogspot.com/"><em>Moleskine literario</em></a><em>, el blog del escritor peruano Iván Thays, una entrada que a su vez me remite a un artículo de </em><a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/2-10484-2008-06-29.html"><em>Página 12</em></a><em>. Se trata de una interesante relación entre el mundo literario y el visual, pero mejor os reproduzco el artículo:</em></div><div align="justify"><em><span style="font-size:+0;"><br /></span></em><div align="justify"></div><strong><span style="font-size:180%;">LA INGLESA STEFANIE POSAVEC MATERIALIZA LAS FORMAS QUE ESCONDEN LAS PALABRAS</strong></span></div><br /><div align="justify"><span style="font-size:180%;"><strong>“Un texto es algo vivo que respira”</strong></span></div><br /><div align="justify"><span style="font-size:180%;">Ilustradora de la célebre editorial Penguin Books, Posavec trabaja cada párrafo hasta conseguir una expresión gráfica que los ilumine desde nuevos ángulos y crear lo que ella llama “organismos literarios”.<br /></div></span><div align="justify"><span style="font-size:130%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"><span style="font-size:0;"><span style="font-size:0;"><br /></span></span></span><span style="font-size:0;"></span><span style="font-size:130%;">Por Facundo García</span></div><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">Cualquiera que haya pasado por un aula carga restos del miedo que sentía cuando la maestra lo llamaba al pizarrón y le pedía que hiciera análisis sintáctico. Con un mínimo de concentración, la voz sale a la superficie otra vez: “¡Cómo! ¿No se da cuenta de que eso es un Objeto Indirecto?”, “¿Cuántas veces le dije que estudie las preposiciones?”, etcétera. Sin embargo hubo una persona que se atrevió a superar el trauma y volvió, ya con una Licenciatura en Arte y un Master en Diseño bajo el brazo, a aquellos ejercicios de la primaria. Y Stefanie Posavec no se quedó sólo en oraciones. Lleva años diseccionando palabras, párrafos y capítulos de novelas famosas. A partir de eso obtiene datos que usa para componer lo que ella suele llamar “organismos literarios”, gigantescos cuadros sinópticos que demuestran, por un lado, lo lejos que estamos de haber agotado las bellezas que ofrece la literatura; y por otro, los límites a los que puede conducir una obsesión. </span></div><div align="justify"><br /><span style="font-size:130%;">El empeño está puesto en clasificar cada parte de los textos y darles una expresión gráfica que los ilumine desde nuevos ángulos. Ese fue el germen de On the Map, una reinterpretación de <em>En el camino</em> y otros clásicos que dio origen a esquemas que causaron revuelo en la web. Lo escrito por Kerouac se convirtió en lo que parecen ser plantas y ovillos multicolores (ver recuadro), de manera que de un solo vistazo se puede ver en qué tramos el autor eligió hacer retratos costumbristas, en cuáles se refirió a escenas de viajes y oficios, y cuándo decidió concentrarse en el amor, el sexo o las mujeres. A esa serie le han seguido otras, e incluso ya está listo un libro con varias “visitas” a los ineludibles del siglo XX. </span></div><div align="justify"><br /><span style="font-size:130%;">“Con el tiempo he llegado a pensar que en el fondo esas tareas de la escuela me gustaban más de lo que creía en aquel momento”, reconoce la entrevistada desde su casa en Londres, donde se gana la vida diseñando cubiertas para la legendaria editorial Penguin Books. “Los temas que más me interesan son la complejidad y la cantidad. Mapear el embrollo oculto que tiene lo aparentemente simple, y contar lo que nadie se preocuparía por medir”, define más tarde. Así como Federico García Lorca opinaba que todas las cosas tienen su misterio y que ese misterio era la poesía, la obra de Posavec podría interpretarse como un intento por dar un paso más y descubrir lo que se esconde detrás de la literatura. Una tarea que, por lo inalcanzable, es la brújula ideal para un viaje estético. “Lo que quiero es capturar la vida y la vibración que hay dentro de una pieza literaria –-desarrolla la artista–. Un texto no son sólo palabras en una página, es una cosa viva que respira, sale del papel y te agarra de la cabeza mientras leés. Quiero mostrar cómo una novela tiene sus células, igual que un vegetal o un animal, y que en su cuerpo, tal como pasa con los seres vivos, hay belleza.” </span></div><div align="justify"><br /><span style="font-size:130%;">Por supuesto que cabe preguntarse si el valor plástico estaba ya en las piezas que han sido “reelaboradas” o si es mérito de esta chica nacida hace veintisiete años en Denver (Colorado, EE.UU.) el haberles dado una forma visualmente atractiva. “El encanto estuvo siempre ahí, lo que yo hago es llamar la atención y dar la oportunidad para que sea percibido”, reflexiona. Para ella no hay límites. “Hasta en los temas más intangibles vas a encontrar algo que puedas mapear, y cada vez que plasmás algo en forma de un nuevo diagrama, abrís la puerta a las novedades. Si empezás a prestarles atención concentrada a detalles, es casi seguro que vas a encontrar sorpresas.” </span></div><div align="justify"><br /><span style="font-size:130%;">La observación es interesante, porque la gran tradición cartográfica se ha ocupado generalmente de objetos enormes y concretos. A pesar de que la historia de los mapas es casi tan larga como la de la civilización –el doctor en Comunicación José Luis Valero Sancho los rastrea en épocas tan remotas como el siglo XXV a.C.–, no ha sido tan común que se los intentara aplicar al arte. Hoy el auge de las infografías promete terminar con esa excepción. Pero Stefanie asegura que encuentra romanticismo en su forma de trabajar. “En los primeros intentos, junté toda la data a mano, contando y clasificando, y no usé ninguna planilla de cálculo. En lo posible trato de mantener esa actitud artesanal... ¡igual, de acá en adelante creo que voy a tener que elegir algo más sencillo!”, confiesa. </span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"><br /></div></span><div align="justify"><strong><span style="font-size:180%;">En el camino son puras flores</span></strong></div><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">Parte de la propuesta de Posavec está supeditada a la intención de mirar la literatura con ojos diferentes. La imagen de aquí al lado es uno de sus llamados “organismos” y representa la primera parte de <em>En el camino</em>, de Jack Kerouac. Cada rama es un capítulo, que se bifurca en párrafos, luego en oraciones y finalmente en casi invisibles rayitas que identifican palabras. Los tramos de color carmín se vinculan con el narrador, Sal Paradise. Los amarillos abordan asuntos relacionados con los empleos y la supervivencia, los bordó a las mujeres y el sexo, y los verdes al jazz. En la gama de los azules, los más claros se refieren a relatos de viaje, y a medida que adquieren tonalidades más oscuras corresponden al protagonista Dean Moriarty (en azul) o a escenas de la vida regional (en un azul menos brillante). La secuencia se ordena en el sentido de las agujas del reloj: la carretera y las descripciones de Moriarty tienen más espacio en el principio, mientras los empleos y la vida sexual cobran importancia más cerca del final.</span> </div><div align="justify"><span style="font-size:0;"><br /></span><em>Nota: La imagen a la que se refiere esta última parte es la de arriba, la podéis agrandar pinchando en la imagen, o también </em><a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/subnotas/10484-3297-2008-06-29.html"><em>aquí.</em></a><br /></div></div>Miguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-32143393196514265382008-06-30T16:14:00.003+02:002008-07-03T12:51:41.807+02:00El río. Miguel Ibáñez<div align="center"><a href="http://bp0.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGjqy25PfjI/AAAAAAAABcQ/b3y8nlDC0io/s1600-h/Albert_Bierstadt_-_A_River_Estuary.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5217678327758683698" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGjqy25PfjI/AAAAAAAABcQ/b3y8nlDC0io/s400/Albert_Bierstadt_-_A_River_Estuary.jpg" border="0" /></a><span style="font-size:85%;"><em> A river estuary</em>. Albert Bierstadt</span></div><br /><div align="center"><span style="font-size:130%;">En las tardes de junio ibas al río.<br />Antes de que los padres,<br />en junta asesorada por abuelas<br />médicos y maestros,<br />declararan abierto oficialmente<br />el verano de playa y de molicie,<br />te escapabas al río,<br />y en las oscuras pozas chapoteabas<br />bajo la luz filtrada por los sauces.<br />En el río aprendiste lo esencial<br />para sobrevivir: hay que nadar<br />como un perro aunque sea, como un sapo;<br />hay que mover los brazos y las piernas,<br />hacer ruido y espuma y sobre todo<br />no irse al fondo en silencio,<br />no desaparecer como una piedra<br />sin que nadie lo advierta.<br />Para sobrevivir hay que negarle </span></div><div align="center"><span style="font-size:130%;">el derecho a expresar su voluntad<br />al otro yo, el que siempre te acompaña<br />y sin grandes protestas ni aspavientos<br />se dejaría hundir.</span></div>Miguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-35809950087979276772008-06-29T22:57:00.003+02:002008-06-29T23:16:18.762+02:00La Biblia y nuestros hábitos de lectura. Eugenio Trías<div align="center"><a href="http://bp0.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGf65aWq_SI/AAAAAAAABcI/b0aFf58t3qQ/s1600-h/biblia.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5217414557565910306" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGf65aWq_SI/AAAAAAAABcI/b0aFf58t3qQ/s400/biblia.jpg" border="0" /></a><span style="font-size:85%;"> Portada de la Biblia traducida por Casiodoro de Reina. 1569.<br /></span><p align="justify"><em>Hoy aparece en el diario <a href="http://www.abc.es/20080629/opinion-la-tercera/biblia-nuestros-habitos-lectura_200806290246.html">ABC</a> un artículo excelente de <a href="http://www.eugeniotrias.com/">Eugenio Trías</a>. Es raro encontrar escritos tan profundos y ecuánimes entre los intelectuales españoles, que en su mayoría son gente de partido, vendedores de esquemas o maestrillos con ínfulas. Este artículo es una excepción, así que recomiendo su lectura.</em></p><p align="justify"><span style="font-size:130%;">¿CUÁL es la principal causa de la escasez de hábitos de lectura de los españoles? ¿Se debe a condiciones climáticas y atmosféricas, al cultivo continuo y constante de la cultura oral, a nuestra propensión a la tertulia, a la confusión entre genio, ingenio y gracejo (o entre reflexión y chascarrillo)? ¿O existen razones más hondas, viejas raíces carcomidas que explican mejor esa inapetencia lectora? Quizás convenga recordar la historia española —la reciente y la remota— si se quiere responder a estas preguntas. </span></p><span style="font-size:130%;"><p align="justify"><br />En el primer gobierno socialista faltó algo trascendental. Se enlazó con la Segunda República en un punto esencial y necesario: la reforma militar. Tuvo lugar también la meritoria reconversión industrial, por no hablar de la tortuosa —pero necesaria— entrada en la OTAN. Algo faltó, sin embargo. Algo en lo cual la Segunda República hubiera debido servir de ejemplo: una verdadera y radical reforma educativa, comenzando en la enseñanza primaria y culminando con un sistema ágil y moderno de enseñanza secundaria y universitaria. Quizás esa falta de arraigo de los hábitos de lectura se ha pagado muy cara. </p><p align="justify"><br />Creo sin embargo que la causa de esa indigencia lectora es más lejana. Tiene su origen, posiblemente, en peculiaridades del catolicismo contra-reformista. A diferencia de las confesiones reformadas, el catolicismo romano ha sido culpablemente remiso a entregar al feligrés el texto bíblico. </p><p align="justify"><br />La gran gesta de Martín Lutero no fue sólo releer de manera rigurosa las epístolas de Pablo y la teología de Agustín. La mejor de sus contribuciones al cristianismo fue su traducción de la Biblia a lengua alemana. Eso fue un acontecimiento propicio: una verdadera renovación religiosa y cultural propia del mundo renacentista, de la modernidad incipiente y de la constelación que Gutenberg, con la invención de la imprenta, había inaugurado. Su compendio doctrinal, sola fides, sola gratia, se culmina —y alcanza estatuto trinitario— en el lema sola scriptura. Fe en Dios, esperanza en la gracia de Cristo, iluminación del Espíritu Santo en la lectura del texto bíblico. El acto creyente, litúrgico y devocional se produce a través del encuentro con el libro inspirado. </p><p align="justify"><br />La lectura es, en el luteranismo, ilustración y liturgia: verdadera comunión sacramental. Puede ser estrictamente individual y personal en la oración que de ello deriva. Puede ser también comunitaria, incluso cantada. </p><p align="justify"><br />Los católicos de Alemania, Francia, Gran Bretaña, Países Bajos o Estados Unidos de América, al convivir con generaciones reformadas de hugonotes, presbiterianos, anabaptistas, adventistas o evangélicos se fueron impregnando de su devoción por las sagradas escrituras. Debían visitarlas con el fin de defender sus posiciones religiosas. Las orientaciones vaticanas —poco inclinadas a la libre lectura de la Biblia— quedaron mitigadas. </p><p align="justify"><br />La ausencia de ese combate dialéctico y apologético en España determinó una especie de monopolio eclesiástico cuya tremenda huella llega hasta hoy. No hubo influencia ni impregnación de la devotio moderna que desde Erasmo, Lutero y Calvino tendió siempre a privilegiar, en términos religiosos, la lectura bíblica. En España la Biblia es para muchos —todavía— una gran desconocida. Esa carencia lectora decidió, sin duda, la menesterosidad que poseemos en hábitos de lectura. El texto bíblico no fue determinante en nuestra infancia y primera adolescencia. </p><p align="justify"><br />Alguien con poco cerebro ha dicho recientemente que el conocimiento de la Biblia arrastraría a la pérdida de la fe de la multitud creyente. Más bien sucede lo contrario. Conocer de forma directa, en la lectura, figuras creyentes como Abraham, Moisés, Job, los profetas, Jesús de Nazaret, Pablo de Tarso, podría ser el mejor modo de alimentar y fortalecer la conciencia religiosa (judía, cristiana). </p><p align="justify"><br />Hoy se habla mucho de la crisis del libro a causa de la gran revolución de internet, de los ordenadores, de los textos procesados de forma informática. Puede que esa crisis sea relativa. O no sea mayor que la sufrida por el teatro ante la acometida del cine y de la televisión. </p><p align="justify"><br />Los pueblos educados y curtidos en hábitos de lectura, sobre todo por las fuentes reformadas —luteranas, calvinistas— de su cultura, se hallan mucho mejor preparados para saldar con éxito ese envite. Aquí, en España, nos encontramos faltos de esas imprescindibles raíces. </p><p align="justify"><br />No acepto la inferencia anti-religiosa, agnóstica o atea, que algunos extraen de sus defensas de una cultura laica moral y políticamente autónoma. Es propio de cierta mentalidad de progresismo infantil promover ese falaz nexo lógico. El pleno y legítimo derecho laico por poseer ámbitos independientes de reflexión y discusión en cuestiones morales, sin tutelas ni ingerencias clericales, no permite deducir la inanidad de toda referencia religiosa. A los nuevos cruzados que promueven esa deducción —como les llamó la revista alemana Der Spiegel— les falta seriedad, sobriedad, rigor. Denuncian al Dios cruel en perfecta ignorancia de la audacia que expresa Job, desde dentro de la Biblia, en su ataque a toda falsa teodicea. No rebasan el más ingenuo antropomorfismo en su acercamiento a ese insondable misterio al que por convención lingüística llamamos Dios. </p><p align="justify"><br />El más radical sentido de lo secular puede perfectamente convivir con una conciencia religiosa ilustrada. Como sabía Kierkegaard, un verdadero salto exige transitar de la moral hasta el estadio religioso. La fe de Abraham que narra el Génesis no es conmensurable con el Levítico. </p><p align="justify"><br />Es, de todos modos, imprescindible que el fomento didáctico de la cultura religiosa siga rumbos ajenos a la mera catequesis dogmática. En el terreno de la educación religiosa y cristiana resulta imprescindible el acercamiento al texto bíblico. Sería deseable promover su lectura. O que se facilitase el acceso gozoso de muchos ciudadanos a la Biblia, de forma que pudieran impregnarse de las maravillas que encierra. Sería posible, entonces, descubrirse lo que aquí pocos conocen: el increíble libro de ese impaciente Job capaz de desafiar a Dios; el poema erótico que es El cantar de los cantares; el dechado de sabiduría pesimista del Eclesiastés; o el vuelo místico delEvangelio de Juan. </p><p align="justify"><br />Siempre he creído que el dilema entre asignaturas de Ética —o de Educación para la Ciudadanía— y de Religión quedaría obviado si hubiese a la vez más buena intención y más ilustración en ambas partes (en esas dos Españas que hielan el corazón de todo español que viene al mundo). </p><p align="justify"><br />Nada más necesario en el mundo global del siglo XXI, para la educación del ciudadano, que un conocimiento cabal de los marcos religiosos en los que arraigan las principales culturas (y muy en especial la propia de cada uno). El mejor antídoto frente a la xenofobia se produciría si hubiese mayor conocimiento ilustrado sobre lo que es y significa, sin simplificaciones, la religión hebrea, el Islam (con todas sus familias), los distintos cristianismos, las religiones orientales o el animismo africano. Siempre he abogado por sustituir una asignatura catequética —de un apologético catolicismo o de un laicismo poco ilustrado— por una Historia de las Religiones o por una Ciencia de las culturas religiosas. </p><p align="justify"><br />Nuestra comunidad hispana se halla en desventaja respecto a comunidades que poseen, desde la primera infancia, el conocimiento de un libro en el cual todo hombre puede hallar respuestas, modelos, ejemplos y contra-ejemplos. Y esto sucede así tanto si se lee como una grandísima enciclopedia de obras literarias insignes, o como forma de revelación textual a través de textos inspirados de alta valencia religiosa. </p><p align="justify"><br />No haber gozado de esa impregnación lectora —que en países de tradición reformada, evangélica, anglicana o calvinista ha determinado el encuentro con el texto bíblico— constituye, quizás, la razón principal de nuestra inapetencia lectora, o de nuestro mal encaje en esa era de Gutenberg que tuvo en Martín Lutero el genio religioso que mejor se le ajustaba.</span></p></div>Miguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-4528426749814526012008-06-27T20:05:00.003+02:002008-06-27T20:11:16.014+02:00Gone out. Robert Nye<div align="center"><a href="http://bp1.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGUsWOzibRI/AAAAAAAABcA/O8mpuX8kX30/s1600-h/Incomunicaci%C3%B3n.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5216624503821593874" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGUsWOzibRI/AAAAAAAABcA/O8mpuX8kX30/s400/Incomunicaci%C3%B3n.jpg" border="0" /></a><em> </em><span style="font-size:85%;"><em>Incomunicación</em>. <a href="http://www.fotocommunity.es/pc/pc/cat/8552/display/9496574">Tomás Mayral</a></span></div><br /><div align="center"><span style="font-size:130%;">Siempre que sales de casa un poema te escribo<br />para responder tus cuitas o traerlas de vuelta.<br />Cuando estás aquí mis palabras te pertenecen<br />tomas mi aliento, no como lo hacías,<br />sino con propósitos de discurso<br />cuelgas de mi lenguaje como sanguijuela.<br />Así una hora después de tu marcha, el poema se desvanece<br />y poco me queda salvo borrones y sombras<br />de significado, y mantengo lo que digo,<br />que me lleva fuera de casa para ver el camino<br />a través del valle opaco, esperando que regreses<br />y des a mis palabras la verdad de la que carecen.</span></div><br /><br />Traducción de Imanol GómezMiguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-8290800698780216712008-06-26T19:08:00.002+02:002008-06-26T19:14:46.567+02:00Loa aforismos de la música en Bergamín. Jesús Carmona<a href="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGPOH4tyDsI/AAAAAAAABb4/_efwQFKKQT4/s1600-h/bergam%C3%ADn.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5216239428303982274" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGPOH4tyDsI/AAAAAAAABb4/_efwQFKKQT4/s400/bergam%C3%ADn.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">De las primeras obras publicadas de José Bergamín (1895 – 1983) queremos recordar ahora dos libros íntegros de aforismos: “El cohete y la estrella” de 1923 y “La cabeza a pájaros” escrito entre 1925 y 1930. Son dos libros hermosísimos y que se leen deliciosamente debido a su trazo inteligente y elegante, también a que la intensidad de la escritura raya al mismo nivel que su lucidez poética.<br /><br />Fueron las dos obras difundidas en publicaciones emblemáticas de una época plena de efervescencia cultural, que es al menos como nos han hecho imaginar la España de aquellos años sus protagonistas en páginas inolvidables de poetas e intelectuales. Así “El cohete y la estrella” ve su luz en la Biblioteca Indice que dirigía y supervisaba la mano maestra de Juan Ramón Jiménez, exquisito editor y poeta que suponía el referente creativo de las nuevas generaciones en los años en que se forjaban grupos artísticos como los del 27 o de la República, como prefería denominarlos Bergamín. Y “La cabeza a pájaros”, aunque escrita, como se apuntaba, entre 1925 y 1930, se imprime sólo en 1933 bajo la égida de Cruz y Raya, que dirigía el propio José Bergamín. Nos detenemos en rememorar esta Revista de Afirmación y Negación, como se subtitulaba, de tendencia liberal y católica y abiertamente republicana, que debió de ser una verdadera aventura intelectual que dura diecinueve números y un periodo de tres años, desde 1933 hasta junio de 1936. Allí se dieron cita nombres importantes de la intelectualidad española y europea del momento. Baste señalar en el plano científico a filósofos tan decisivos como Zubiri o Zambrano, filólogos como Menéndez Pidal, pero igualmente personalidades tan creativas y de gran influencia como Gómez de la Serna, o Cernuda, o los foráneos Elliot, Claudel, Maritain, sin querer ser exhaustivos. Su comité de redacción incluía a la figura más determinante en el panorama de la música española, a Manuel de Falla, y él mismo aporta escritos oportunos sobre diversos aspectos de la creación y de la investigación musicológica. En ese medio, advirtámoslo, se movía como pez en el agua la personalidad refinada y exigente de José Bergamín, un espíritu próximo, hasta la indisolubilidad del vínculo, de la poesía, pero que realiza a lo largo de su vida, primero en España y después en el exilio francés y americano, una labor de animación fundamental para quien pretenda entender en algo al menos el río subterráneo que fecunda gran parte de las aspiraciones de distintas generaciones de escritores españoles. Bergamín dramaturgo, ensayista, poeta. Fue Bergamín, lo decimos ahora, de actitud irreductible en varios aspectos de su presencia pública, y no era un aspecto menor el signo de sus filiaciones políticas: liberal, católico y republicano, tendencias que se agudizan igualmente en su madurez, y no digamos en su vejez. Lo mismo sirve para sus concepciones acendradas de lo que debe ser la responsabilidad del oficio de escritor, y más en una época de vicisitudes dramáticas, de exilios y de dictaduras, interiores y exteriores, de tensiones que ponen de cara frente a las contradicciones del propio pensamiento, y, no vamos a negarlo, las de la propia trayectoria (1). Pero ahí también la personalidad de Bergamín se nos muestra desbordante pasados los años; seguramente lo que resiste a toda esa marejada es la firmeza de su estilo que piensa y siente, el que éste venga acompañado de una capacidad de penetración y de elucidación poco común y de una alta calidad literaria. Marcado de algún modo el círculo de las circunstancias vitales del hombre, dejémonos cegar un momento por su certera literatura.<br /><br />Comentamos aforismos; ¿pueden comentarse los aforismos? Está claro que no, a no ser que sea como una pura trampa para la incitación a su lectura más completa, sin dejar tan siquiera uno a la desdichada suerte de su desapercibimiento. Era para Bergamín este estilo, esta decantación de la escritura, el instrumento perfecto para recalcar la dimensión figurativa del pensamiento, algo que casa de veras con su condición de poeta (aunque sólo publicó sus poemas en época muy tardía, “Rimas y sonetos rezagados” intitula su primera aparición ya en 1962) (2). Esta dimensión epigramática se hace evidente a lo largo de su obra, afecta igualmente a su estilo cuando escribe teatro, en donde lo afilado de su lírica va a la par de su temática reflexiva y vital a un tiempo.<br />Aunque es en la cuarta parte de “La cabeza a pájaros” donde Bergamín concentra sus aforismos musicales, presentados bajo el lema “Puente de plata”, a lo largo de las páginas de los dos libros se van desplegando numerosos ejemplos en los que la música sirve de motivo para la creación y recreación del pensamiento.<br /><br />En una reedición temprana, de 1942, que hizo Bergamín de estos dos libros, y que se reunían bajo el título de “El caballito del diablo”, da unas pistas sobre una de las ascendencias que podemos entender que tienen estos aforismos musicales; no es otra influencia que la de la experiencia mística en la que se percibe, recordando los versos de Juan de la Cruz,<br /><br />la música callada,<br />la soledad sonora ...<br /><br />Sabemos que a Bergamín le acompañó a lo largo de su vida más que la música misma la reflexión sobre su silencio, algo que María Zambrano le reprochaba de su visión de “la música callada del toreo” (3) y que le venía de su familiaridad con la poética del silencio ínsita en el corazón de la mística española, que es de amplia repercusión teorizadora (Valente, Zambrano,... ) y creadora en el arte del siglo XX. Recordemos estéticas tan distintas que se vieron llamadas por esta vivencia del silencio (Mompou, Nono,...). Pero ello no quiere decir que los aforismos estén lanzados en esa sola dirección, pues esto no es así, e incluso hay que decirlo, y pronto, que se pueden observar con muchísimo interés si atendemos a los nombres propios que aparecen en sus líneas fulgurantes: Brahms, Wagner, Strauss, Satie, Mussorgski, Puccini, Sravinski, Debussy,... y más; pero también Albéniz, y Falla, y... Hay, pues, una mundanidad atenta en este acercamiento de Bergamín a la música; la de alguien que va al concierto y se convierte en un diseccionador privilegiado que sabe valorar y anticipar, igualmente disfrutar, y lo mismo describir lo que hay de fiesta y de liturgia pasada de rosca en este medio. Lo señalamos porque nos parece interesante oponer la primera reflexión sobre la profundidad de su escritura con esta otra tendencia que cae del lado de lo diletante y de la escucha placentera que hay en este espectador Bergamín bastante entusiasmado de su papel. La danza, hay que precisarlo, también es objeto de un buen número de aforismos. Les hay más interesantes que éste, que gustará a los relamidos: “El baile es la redención espiritual de la musculatura”.<br /><br />Las tendencias de escritura desde las que maniobra José Bergamín en sus aforismos, y sin que queramos ser, claro está, exhaustivos, son varias. Hay una que intenta desentrañar desde lo popular lo absolutamente deslumbrante, resuelto a veces por un retruécano libre, o por el enfrentamiento paradójico, así estas sencillas y maravillosamente volteadas: “Más vale un pájaro volando que ciento en la mano ” o “ La primera obligación es la devoción ”. Igualmente rastreables son sus aforismos de carácter mefistofélico; se enmascara entonces la escritura de un cortante sibilino: “La teología es la lógica del Diablo ” o cuando dice: “No importa que el aforismo sea cierto o incierto: lo que importa es que sea certero”. Entramos aquí en un terreno de pura seducción por la palabra, que atiende al envolvimiento mental más que al sentido, en un juego que recuerda la artificiosidad de músicas depreciadas por el propio Bergamín, así que pensemos en los dardos venenosísimos que reserva para Strauss o Albéniz. Hay aforismos, también, de una dimensión más puramente filosófica donde se descubre, o donde se oculta, el Bergamín profundo, el que interroga sobre los resortes del pensamiento o sobre la creación poética con lucidez de esteta. Viene al caso recordar, tratándose de música, los que cabe calificar de “órficos” o “herméticos”: “El misterio no está en la sombra: ni en la luz. Está en la duplicidad de la luz y la sombra: en el doble juego, humano y divino, de todo lo crepuscular. (Heracles, Orfeo, Hermes)”. Otros quedan en terreno muy literario; hablando de aforismos musicales, éstos suelen ser los que tratan del mundo instrumental (del violín, el piano, la guitarra, el clarinete o el clave ) y tienen un sello de “greguería” a lo Ramón Gómez de la Serna.<br /><br />Acompañamos al final de estas líneas una pequeña antología. Está claro que queda del todo insuficiente; igualmente podría hacerse otra, y cada lector elegiría la suya, incluso sobre esta temática que hemos querido evidenciar hoy, la música en los aforismos de Bergamín. A eso animamos. Sea esta recensión de un capítulo muy particular de la literatura de Bergamín, un empujoncito animoso para que se lea al poeta, para que se revisite al escritor de teatro, para que la prosa del maestro Bergamín se instale en la viveza del lector de ahora, y aunque aquí hayamos tintineado la atención del músico curioso, siempre hay una esperanza para que sea la general curiosidad del lector la que busque, hoy, entre la hojarasca, la escritura certera de Bergamín, un escritor, aunque radical, silencioso; o por radical, silencioso. Inclasificable, pero de perfiles agudos. A veces burlesco hasta llegar a lo satírico, reconcentrado y moralista, genialmente disparatado.<br /><br /><strong>Una pequeña antología aforística de Bergamín<br /></strong><br /><br />- ¿Entonces usted me aconseja oír la música como quien oye llover ?<br /><br />- Exactamente: con la más profunda atención.<br /><br />*<br /><br />Con la música a otra parte.- ¿Adónde podrán ir ya, Señor, los alemanes con su música ? ...<br />El Señor: es de esperar que no vengan al cielo.<br /><br />*<br /><br />Eric Satie no dice lo contrario que Debussy; dice lo mismo, sólo que a la inversa.<br /><br />*<br /><br />Mussorgski es el músico que dice sencillamente la verdad.<br /><br />*<br />La inteligencia es el precipitado de la pasión.<br /><br />*<br /><br />El aforismo no es breve: es inconmensurable.<br /><br />*<br /><br />La palabra es sombra creadora de abstracto silencio luminoso.<br /><br />*<br /><br />La filosofía es un preludio a la fuga del pensamiento.<br /><br />*<br /><br />La música es el puente de plata del pensamiento.<br /><br />*<br /><br />La música es la puerta secreta del silencio. Una introducción a la muerte.<br /><br />*<br /><br />La música aísla, rodea, envuelve, cubre y protege, cuidadosamente, de todo, para hacernos percibir mejor el silencio, nuestro más profundo silencio.<br /><br />*<br /><br />No te fíes demasiado de la música, que no tiene palabra.<br /><br />*<br /><br />- Se ha equivocado usted, señora: al concierto no se viene a rezar.<br /><br />*<br /><br />El violín del virtuoso es un zapato tan lustrado que rechina de gusto. Porque el violinista pone un entusiasmo de limpiabotas en tocar su violín, en sacarle sonoramente tanto brillo que parezca un espejo: un espejo al que van a chocar los melómanos entontecidos como alondras.<br /><br />*<br /><br />El hallazgo musical de Ravel, su acierto pascalino, ha sido demostrar que también la verdadera música se burla de la música. Sólo el gran Bach lo tenía previsto. Y es que, después de Bach, a casi todos los músicos románticos se les había olvidado que, además de músicos, podían ser inteligentes.<br /><br />*<br /><br />La música que piensa, sueña; la que no piensa, duerme.<br /><br /></div><div align="justify"><strong>Orientación bibliográfica</strong><br /><br />Es posible que, todavía, la versión que mejor se encuentre sea la que reúne los dos títulos (“El cohete y la estrella” / “La cabeza a pájaros”) en Ediciones Cátedra, Madrid, 1981. Las primeras ediciones, y las primeras reediciones, de las obras de Bergamín son bocado bibliófilo; algunas bibliotecas públicas tienen entre sus fondos las revistas de “Cruz y Raya”, por ejemplo la Biblioteca Municipal Menéndez y Pelayo, en Santander, guarda íntegras las diecinueve revistas.<br />Es de muy reciente publicación una voluminosa “Antología”, de algo más de 500 páginas, que repasa panorámicamente el corpus bergaminiano, y se edita en Castalia, Madrid, 2001. Es una puerta de entrada a su obra más que suficiente, y da una idea clara del estilo y de los intereses literarios y de pensamiento del autor.<br />Otras obras, en fin, prosa de interés, y quizás todavía al alcance, son “Fronteras infernales de la poesía”, ed. Taurus, 1959, con una segunda edición de 1980. O “España en su laberinto teatral del XVII”, ed. Argos, Buenos Aires, 1950. Y en Ed. del Centro, Madrid, 1974, se publica esta misma obra con su titulación original “Mangas y capirotes”.<br /><br /><strong>(Anotaciones)<br /></strong>(1) Aunque le hemos definido como liberal, católico y republicano, ello bien valdría para su primera etapa, pero ya las circunstancias de la guerra le acercan a hacer una defensa de la República desde posiciones stalinistas o prosoviéticas. Particular radicalidad adoptan sus posiciones en la época de la transición, no reconociendo abiertamente la monarquía, lo cual no dejaba de ser pura y valiente coherencia de pensamiento. Sin embargo, siempre nos ha parecido enteramente reprobable, aunque ello haya de ponerse en conexión con la absoluta censura a la que estuvo sometido en toda la prensa en los incipientes años de la transición democrática, su acercamiento al mundo de la extrema izquierda y del nacionalismo radical vasco, llegando a colaborar con la prensa del PCE (ML) y luego con la de Herri Batasuna, protagonizando uno de esos episodios estomagantes de intelectualidad desvariada.<br /><br />(2) La poesía de José Bergamín hoy día se ha establecido en la atención del lector como un importante corpus de entre los producidos en su generación. Se define su poesía por una equilibrada presencia de elementos filtrados de la tradición castellana clásica: Bécquer, pero también Calderón, Lope y toda la tradición barroca, o los anteriores Juan de la Cruz y Luis de León; apenas hay atisbo de traspasar esa cordillera de gigantes literarios y practicar una poesía de vanguardia, y, sin embargo, la poesía de Bergamín tiene clara personalidad y estilo propio, fuerza y profundidad suficiente para impactar al lector exigente; poeta para poetas, pero también poeta para filósofos y, nos gustaría decir, poeta para músicos. La edición completa de sus poemarios la abordó, en siete volúmenes, en la década de los ochenta la Editorial Turner con un esmero y un cuidado que todavía hoy puede agradecer el bibliófilo; se unía a esta empresa de recopilación poética la de aparición de otros títulos de teatro, prosa taurina, etc.<br /><br />(3) Una de las constantes temáticas en Bergamín es la escritura sobre el mundo de los toros; hasta éste traslada sus decantados intereses por una poética de la trascendencia y del misterio que llega a definir la tauromaquia como una visión microcósmica de lo artístico y lo humano. El léxico y la fraseología taurina han dado ya para estudios sobre esta influencia en la literatura de Bergamín; baste señalar de entre su literatura taurina este título, “La música callada del toreo”, Ed. Turner, Madrid, 1981. Pero, ya decimos, las consideraciones que se derivan en la obra de José Bergamín de una visión tauromáquica son incontables, afectan a títulos, a metáforas del pensamiento, a ordenamientos poéticos, etc.<br /><br /></div>Miguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-91365275340375504592008-06-25T19:41:00.004+02:002008-06-25T20:04:10.435+02:00¿Hay Expiación fuera de la Cruz? José de Segovia<div align="center"><a href="http://bp1.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGKHpbVMEvI/AAAAAAAABbw/Lg7kwoghM24/s1600-h/hopper_hotel-room.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215880464229470962" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGKHpbVMEvI/AAAAAAAABbw/Lg7kwoghM24/s400/hopper_hotel-room.jpg" border="0" /></a><span style="font-size:85%;"> <em>Hotel room</em>. Edward Hopper</span></div><br /><br /><div align="justify"><em>Publicaba hace poco una entrada dedicada a la novela </em><a href="http://lagruadepiedra.blogspot.com/search/label/McEwan"><em>Expiación</em></a><em>, de Ian McEwan. Ahora aparece en </em><a href="http://www.protestantedigital.com/new/nowindex.php?231"><em>Protestante Digital </em></a><em>este </em><a href="http://www.protestantedigital.com/new/nowleerarticulo.php?r=231&a=2198"><em>artículo</em></a><em> del teólogo y pastor <a href="http://www.protestantedigital.com/new/nowMasSobreElAutor.php?aut=3&sec=14">José de Segovia </a>sobre la película. No sólo me ha parecido interesante porque complementa al mío sino porque desarrolla el tema de la culpa desde un punto de vista cristiano y de forma sin duda más incisiva y honda que un servidor.</em></div><br /><br /><div align="justify"></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;">Se publica ahora en DVD una película que fue muy bien acogida por la crítica y el público británico a finales del año pasado. Tiene como titulo una de esas palabras bíblicas, que dicen que ahora no se entienden y hay que traducirlas de otra manera. Se llama <em>Expiación</em>, como la novela en que está basada, escrita por Ian McEwan y publicada por Anagrama. Esta poderosa historia, protagonizada por Keira Knightley, explora la tragedia de una vida sin Dios, buscando expiar nuestros pecados, lejos de la Cruz... </span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"><br />La acción comienza un caluroso día de 1935 en una mansión victoriana de Surrey, donde vive Cecilia, la bella hija mayor de una acaudalada familia llamada Tallis. El personaje que interpreta Knightley, tiene una fantasiosa hermana de trece años, Briony, que empieza a escribir obras de teatro. Las dos tienen un ama de llaves, Brenda Blethyn, cuyo hijo Robbie, acaba de volver de la Universidad de Cambridge, donde estudia gracias al dinero de los Tallis. No tarda en surgir la chispa amorosa, que despierta los celos de su imaginativa hermana, con una falsa acusación que acabará con su relación, teniendo que partir el joven al frente… </span></div><br /><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">La historia continúa cinco años después en la guerra, donde Briony está trabajando como enfermera, buscando redención. Se convertirá luego en una escritora famosa, que interpreta al final Vanessa Redgrave. Las tres épocas de la película se diferencian por la luz, los colores y una textura de imagen, que se hace cada vez más sombría. El relato tiene así el tono de una novela, obra de un autor que es conocido en el Reino Unido como El Macabro, por lo morboso de sus argumentos, que discurren a menudo entre la perversión y la disfuncionalidad. Cinco de sus diez novelas, han sido llevadas ya al cine. Ésta es para muchos su obra maestra... </span></div><br /><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">VIVIENDO UNA MENTIRA </span></div><br /><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">Como en todas las obras de McEwan hay un profundo examen de la vida interior de los personajes. Uno entiende la angustia y el tormento que sufren, mental y emocionalmente. El tema del libro y la película gira en torno a una mentira y sus terribles consecuencias. Es cierto que todo nace en el fondo de un mal entendido, pero se trata claramente de un falso testimonio, cuyos resultados son irreparables.</span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;">Las preguntas son inevitables: ¿Qué podemos hacer cuando mentimos?, ¿cómo podemos vivir, después de hacer daño a los que queremos?, ¿negando nuestra responsabilidad?, ¿sintiendo un remordimiento, que nos paraliza?, ¿cómo enfrentarse al caos, que hemos producido?, ¿qué podemos hacer, cuando la muerte de una persona a la que hemos hecho daño, impide toda reconciliación? </span></div><br /><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">Este relato trata sobre el poder y el peligro de la imaginación. Nuestra mente nos permite tomar decisiones, actuar y funcionar en la vida, pero caminamos también al borde de un precipicio, que distingue la realidad de la fantasía. Tratamos con la personas, no en base a lo que ellas son realmente, sino a lo que pensamos que son, harán y dirán, de acuerdo a nuestra imaginación. Podemos asistir a un acontecimiento, pero no sabemos con seguridad las intenciones de las personas relacionadas con ese suceso. A menudo acertamos y nos parece que no estamos desencaminados, porque nos ponemos en el lugar de las personas afectadas, o tenemos alguna experiencia previa de ellas. Aunque la verdad es que nos falta el discernimiento para comprender que hay detrás de las acciones y palabras que encontramos… </span></div><br /><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;"><em>Expiación</em> tiene una sorpresa final, que no puedo aquí desvelar, pero da un sentido diferente a la historia. No es una conclusión liberadora, ya que nos deja con el mal sabor de boca de un amor frustrado, una mentira oculta y una justicia insatisfecha, pero nos abre los ojos a una realidad de la que a menudo queremos escapar. El personaje de la novelista Briony intenta expiar su culpa, pero la felicidad en la ficción no puede evitar el mal que hacemos en nuestra vida. No hay paz, ni salvación posible en la imaginación de nuestra mente. </span></div><br /><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">¿SIN REDENCIÓN POSIBLE? </span></div><br /><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">¿Cómo podemos enfrentarnos entonces a las consecuencias de nuestras mentiras y pecados? Para esto McEwan no tiene respuesta. A pesar de la nobleza de Briony, su prolongada penitencia y vida de autoflagelación, cargando con una culpa amarga, todo es al final inútil. No hay Dios, ni perdón, que limite las consecuencias de nuestro pecado, cambie las cosas y rompa el poder corrosivo de la culpa que nos ahoga. Esta expiación atea nos deja sin ningún consuelo o redención posible. No hay esperanza en la visión nihilista del mundo de McEwan. </span></div><br /><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">“¿Cómo puede un novelista conseguir la expiación, cuando con su poder absoluto de decidir el futuro, es también Dios?”, se pregunta Briony. “No hay nadie, ninguna entidad, ni forma superior, a la que dirigirse, o con la que reconciliarse, que pueda perdonarla… No hay nada fuera de ella… Sólo el intento…” ¿No es esta también nuestra tragedia? </span></div><br /><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">Al alejarnos de Aquel que puede expiar nuestro pecado, tomamos el papel de Dios y escribimos nuestra propia historia, pero al crear nuestra propia realidad, no hay expiación posible. No hay confesión, ni sacrificio, que pueda lavar y limpiar nuestra conciencia. Sólo queda el intento, un intento inútil, si no nos volvemos a Aquel, que ha “puesto su vida en expiación por el pecado” (</span><a href="http://www.biblegateway.com/passage/?search=Isaias%2053:10;&version=61;" target="_blank"><span style="font-size:130%;">Isaías 53:10</span></a><span style="font-size:130%;">). Ya que no hay redención posible fuera de la Cruz. Por eso los cristianos debiéramos llorar al ver <em>Expiación</em>, no por el amor perdido, sino por la triste condición del hombre sin Dios… </span></div><br /><br /><div align="justify"></div>Miguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-50478966040187598972008-06-24T12:28:00.004+02:002008-06-24T12:41:45.411+02:00Breve tratado de epistemología. Miguel Ibáñez<div align="center"><a href="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGDO7z45tDI/AAAAAAAABbo/Ho6MNK_gKTw/s1600-h/magritte-lavoixdesairs.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215395895431509042" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SGDO7z45tDI/AAAAAAAABbo/Ho6MNK_gKTw/s400/magritte-lavoixdesairs.jpg" border="0" /></a><span style="font-size:85%;"><em> La voix des airs</em>. René Magritte</span></div><br /><div align="center"><span style="font-size:130%;">Preferimos que el mundo se parezca<br />a nuestras fantasías sobre el mundo<br />y por eso lo vemos<br />a través de la ciencia.<br />Cualquier otra mirada<br />es tan indecorosa<br />que será procesada<br />en juicio categórico.</span></div>Miguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-30578237113728960362008-06-23T19:16:00.007+02:002008-06-23T19:43:19.049+02:00Manifiesto por la lengua común<div align="justify"><a href="http://bp0.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF_fQwswDjI/AAAAAAAABbY/8WoMgsRB7Bg/s1600-h/gramatica2p.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215132372561825330" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF_fQwswDjI/AAAAAAAABbY/8WoMgsRB7Bg/s400/gramatica2p.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify"><em>Un grupo de intelectuales entre los cuales se encuentran Vargas Llosa, José Luis Pardo o Álvaro Pombo han presentado ayer en el <a href="http://www.ateneodemadrid.com/">Ateneo de Madrid </a>el <strong>Manifiesto por la lengua común</strong>. Lo recoge en su edición de hoy el diario </em><a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2008/06/22/espana/1214165304.html"><em>El mundo</em></a><em>. Este es el texto completo:</em></div><br /><div align="center"><br /><strong><span style="font-size:130%;">Manifiesto por la lengua común</span></strong></div><br /><div align="justify"><br /><span style="font-size:130%;">Desde hace algunos años hay crecientes razones para preocuparse en nuestro país por la situación institucional de la lengua castellana, la única lengua juntamente oficial y común de todos los ciudadanos españoles. Desde luego, no se trata de una desazón meramente cultural –nuestro idioma goza de una pujanza envidiable y creciente en el mundo entero, sólo superada por el chino y el inglés- sino de una inquietud estrictamente política: se refiere a su papel como lengua principal de comunicación democrática en este país, así como de los derechos educativos y cívicos de quienes la tienen como lengua materna o la eligen con todo derecho como vehículo preferente de expresión, comprensión y comunicación. </span></div><span style="font-size:130%;"><div align="justify"><br />Como punto de partida, establezcamos una serie de premisas: </div><div align="justify"><br />1) Todas las lenguas oficiales en el Estado son igualmente españolas y merecedoras de protección institucional como patrimonio compartido, pero sólo una de ellas es común a todos, oficial en todo el territorio nacional y por tanto sólo una de ellas –el castellano- goza del deber constitucional de ser conocida y de la presunción consecuente de que todos la conocen. Es decir, hay una asimetría entre las lenguas españolas oficiales, lo cual no implica injusticia (?) de ningún tipo porque en España hay diversas realidades culturales pero sólo una de ellas es universalmente oficial en nuestro Estado democrático. Y contar con una lengua política común es una enorme riqueza para la democracia, aún más si se trata de una lengua de tanto arraigo histórico en todo el país y de tanta vigencia en el mundo entero como el castellano.<br />2) Son los ciudadanos quienes tienen derechos lingüisticos, no los territorios ni mucho menos las lenguas mismas. O sea: los ciudadanos que hablan cualquiera de las lenguas co-oficiales tienen derecho a recibir educación y ser atendidos por la administración en ella, pero las lenguas no tienen el derecho de conseguir coactivamente hablantes ni a imponerse como prioritarias en educación, información, rotulación, instituciones, etc… en detrimento del castellano (y mucho menos se puede llamar a semejante atropello “normalización lingüística”).<br />3) En las comunidades bilingües es un deseo encomiable aspirar a que todos los ciudadanos lleguen a conocer bien la lengua co-oficial, junto a la obligación de conocer la común del país (que también es la común dentro de esa comunidad, no lo olvidemos). Pero tal aspiración puede ser solamente estimulada, no impuesta. Es lógico suponer que siempre habrá muchos ciudadanos que prefieran desarrollar su vida cotidiana y profesional en castellano, conociendo sólo de la lengua autonómica lo suficiente para convivir cortésmente con los demás y disfrutar en lo posible de las manifestaciones culturales en ella. Que ciertas autoridades autonómicas anhelen como ideal lograr un máximo techo competencial bilingüe no justifica decretar la lengua autonómica como vehículo exclusivo ni primordial de educación o de relaciones con la administración pública. Conviene recordar que este tipo de imposiciones abusivas daña especialmente las posibilidades laborales o sociales de los más desfavorecidos, recortando sus alternativas y su movilidad.<br />4) Ciertamente, el artículo tercero, apartado 3, de la Constitución establece que “las distintas modalidades lingüísticas de España son un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección”. Nada cabe objetar a esta disposición tan generosa como justa, proclamada para acabar con las prohibiciones y restricciones que padecían esas lenguas. Cumplido sobradamente hoy tal objetivo, sería un fraude constitucional y una auténtica felonía utilizar tal artículo para justificar la discriminación, marginación o minusvaloración de los ciudadanos monolingües en castellano en alguna de las formas antes indicadas. </div><div align="justify"><br />Por consiguiente los abajo firmantes solicitamos del Parlamento español una normativa legal del rango adecuado (que en su caso puede exigir una modificación constitucional y de algunos estatutos autonómicos) para fijar inequívocamente los siguientes puntos: </div><div align="justify"><br />1) La lengua castellana es común y oficial a todo el territorio nacional, siendo la única cuya comprensión puede serle supuesta a cualquier efecto a todos los ciudadanos españoles.<br />2) Todos los ciudadanos que lo deseen tienen derecho a ser educados en lengua castellana, sea cual fuere su lengua materna. Las lenguas cooficiales autonómicas deben figurar en los planes de estudio de sus respectivas comunidades en diversos grados de oferta, pero nunca como lengua vehicular exclusiva. En cualquier caso, siempre debe quedar garantizado a todos los alumnos el conocimiento final de la lengua común.<br />3) En las autonomías bilingües, cualquier ciudadano español tiene derecho a ser atendido institucionalmente en las dos lenguas oficiales. Lo cual implica que en los centros oficiales habrá siempre personal capacitado para ello, no que todo funcionario deba tener tal capacitación. En locales y negocios públicos no oficiales, la relación con la clientela en una o ambas lenguas será discrecional.<br />4) La rotulación de los edificios oficiales y de las vías públicas, las comunicaciones administrativas, la información a la ciudadanía, etc…en dichas comunidades (o en sus zonas calificadas de bilingües) es recomendable que sean bilingües pero en todo caso nunca podrán expresarse únicamente en la lengua autonómica.<br />5) Los representantes políticos, tanto de la administración central como de las autonómicas, utilizarán habitualmente en sus funciones institucionales de alcance estatal la lengua castellana lo mismo dentro de España que en el extranjero, salvo en determinadas ocasiones características. En los parlamentos autonómicos bilingües podrán emplear indistintamente, como es natural, cualquiera de las dos lenguas oficiales.</span></div><br /><div align="justify"><br /><span style="font-size:130%;">Firmas (orden alfabético): Mario Vargas Llosa, José Antonio de la Marina, Aurelio Arteta, Félix de Azúa, Albert Boadella, Carlos Castilla del Pino, Luis Alberto de Cuenca, Arcadi Espada, Alberto González Troyano, Antonio Lastra, Carmen Iglesias, Carlos Martínez Gorriarán, Jose Luis Pardo, Alvaro Pombo, Ramón Rodríguez, Jose Mª Ruiz Soroa, Fernando Savater.</span></div><br /><div align="justify"></div><br /><div align="justify"><em>Quienes quieran adherirse pueden hacerlo </em><a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2008/06/22/espana/1214165304.html#formulario"><em>aquí</em></a><em>. Yo ya lo he hecho y animo a hacerlo a todos los que piensen que la democracia es lo opuesto, exactamente lo opuesto, al feudalismo localista.</em></div></div>Miguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-23594932115240599352008-06-23T15:57:00.012+02:002008-06-23T16:24:18.535+02:00Emilio González Sáinz y José Luis Mazarío: largos trazos de una amistad. Luis Alberto Salcines<a href="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF-xGCcNSAI/AAAAAAAABbQ/phimBIRt6u8/s1600-h/mazrio+5.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215081610810836994" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF-xGCcNSAI/AAAAAAAABbQ/phimBIRt6u8/s400/mazrio+5.JPG" border="0" /></a><br /><div><a href="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF-wutzjbuI/AAAAAAAABbI/PkXvtrcJKrs/s1600-h/mazario+2.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215081210134621922" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF-wutzjbuI/AAAAAAAABbI/PkXvtrcJKrs/s400/mazario+2.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div><a href="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF-wQp1PckI/AAAAAAAABbA/gsroVZIyKS8/s1600-h/mazario+1.bmp"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215080693671883330" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF-wQp1PckI/AAAAAAAABbA/gsroVZIyKS8/s400/mazario+1.bmp" border="0" /></a><br /><br /><br /><div><a href="http://bp3.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF-wFRWFMeI/AAAAAAAABa4/ZdC9Gjx8DOw/s1600-h/mazario3.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215080498120176098" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF-wFRWFMeI/AAAAAAAABa4/ZdC9Gjx8DOw/s400/mazario3.jpg" border="0" /></a><br /><br /><br /><br /><div><a href="http://bp3.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF-v8j_EjOI/AAAAAAAABaw/zrEbsj0fE1Q/s1600-h/emilio-gonz-sainz.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215080348505115874" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF-v8j_EjOI/AAAAAAAABaw/zrEbsj0fE1Q/s400/emilio-gonz-sainz.jpg" border="0" /></a><br /><br /><br /><br /><br /><div><a href="http://bp1.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF-vyBfMnII/AAAAAAAABao/3MionPXxkfc/s1600-h/emilio+3.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215080167445929090" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF-vyBfMnII/AAAAAAAABao/3MionPXxkfc/s400/emilio+3.jpg" border="0" /></a><br /><br /><br /><br /><br /><br /><div><a href="http://bp0.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF-vVbPi7QI/AAAAAAAABac/3IOcVIqlsTk/s1600-h/emilio+2.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215079676143398146" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF-vVbPi7QI/AAAAAAAABac/3IOcVIqlsTk/s400/emilio+2.jpg" border="0" /></a><br /><br /><br /><br /><br /><br /><br /><div><a href="http://bp3.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF-vLHgylCI/AAAAAAAABaU/657_fT_T9-Q/s1600-h/emilio+1.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215079499048326178" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF-vLHgylCI/AAAAAAAABaU/657_fT_T9-Q/s400/emilio+1.JPG" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">La casualidad ha hecho coincidir las exposiciones de dos pintores cántabros a los que une una antigua e intensa amistad, acentuada con el paso de los años. José Luis Mazarío muestra su innovadora obra reciente (sus circos, sus paisajes…) en la galería Siboney, Emilio González Sainz exhibe su poética vuelta de tuerca (sus interiores, sus paisajes melancólicos y serenos…) en Caja Cantabria.<br />Se conocieron a los doce años como alumnos del pintor Julio Sanz Sáiz en el estudio que éste tenía en el Barrio de Covadonga de Torrelavega. Allí estuvieron dos años. Su relación se interrumpió cuando los padres de José Luis se trasladaron a vivir a Santander.<br />Algunos años más tarde, se encuentran. Emilio le cuenta a José Luis que está haciendo BBAA en Bilbao y le anima a que él lo haga. Un año después éste se matricularía en la misma Facultad y compartirían piso durante un curso.<br />Al acabar preparan las oposiciones a Secundaria. Las obtendrían en el mismo orden en el que comenzaron los estudios, primero Emilio, un año después José Luis.<br />Su relación se va intensificando. Durante el curso 89-90 comparten estudio en Santander junto a Raúl Reyes. Un año más tarde, Emilio se va a vivir a Ucieda e impartir clases en Cabezón de la Sal, José Luis si iría a Gandarilla y trabajaría a en San Vicente. Semanalmente se visitan. Los jueves era costumbre verse en Gandarilla. De noche, hasta altas horas de la madrugada, acompañados de música rock (Emilio formó parte de un grupo con el que no estoy muy seguro ahora si llegó a actuar) y algún carajillo, pintaban temperas y acuarelas.<br />Quisiera imaginar la escena, la serenidad y el metodismo de Emilio, casi monacal, frente a la energía, la pasión y el caos de José Luis. Recuerdo a Mazarío llegando a clase a primera hora de la mañana, acelerado, azotao dicen en Asturias, sofocado, entrando en el centro como las canastas que se consiguen en baloncesto cuando el balón inicia el descenso hacia el aro y está sonando la campana.<br />Algunos días después nos llevaba unos cuadernos para que viéramos las acuarelas y apuntes del natural que había hecho en el estudio o recorriendo los paisajes de Ucieda o Gandarilla, como más tarde cuando se trasladaron en verano a Cornualles, un viaje de pintores, decía Emilio, un viaje para pintar. No sólo del natural sino también creaciones propias.<br />Probablemente esta fuese le etapa en la que más afinidades hubo entre sus obras. Había una complicidad, una atmósfera, un sentimiento común, una actitud similar ante la pintura. El crítico Gabriel Rodríguez hacía referencia en uno de sus textos a esta afinidad cuando escribía: “José Luis Mazarío ha trabajado siempre en una curiosa sintonía con Emilio González Sainz. En este camino paralelo hay que resaltar la similitud temática y la divergencia técnica. En cualquier caso la obra de Mazarío es mucho más romántica y más terrenal”<br />Más tarde, sus trayectorias artísticas se fueron consolidando, consiguieron una madurez y una dicción personal y tuvieron un desarrollo en algunos momentos paralélelas. Exponen en colectivas como <em>Atrévete Cantabria</em>, la primera edición de <em>El puente de la visión</em> del Museo de Bellas Artes de Santander en 1996 junto a Antonio Mesones, luego los dos en Carmen de la Calle de Jerez de la Frontera en 1997, la Bienal de Oviedo en 1996, las ediciones de sus catálogos del Colegio de Arquitectos de Santander en 2000 presentados por Fernando Zamanillo, más diversas colectivas organizadas por la Consejería de Cultura y la Galería Siboney, a la que se habían incorporado (la primera individual de Mazarío en ella es en 1988, González Sainz lo haría en 1992) tanto en la propia sala como en otros espacios, por ejemplo su presencia en la feria madrileña de ARCO en varias ocasiones.<br />En definitiva, una larga e intensa relación artística y humana, desde la complicidad en la pintura y los afectos, que les lleva a consultarse recíprocamente en cuanto hacen obra nueva esperando el juicio sincero, implacable del amigo pintor que conoce su pintura y que sabe de dónde procede todo, de la cabeza, del corazón y de la mano.<br />Al espectador, entre tanto, la cabe disfrutar con los paisajes blancos y melancólicos, de silencio, los interiores con acento inglés de viejos exploradores y de zoólogos, las cuevas de antiguos ermitaños, de Emilio González Sainz. Al mismo el visitante se deleitará con las obras de José Luis Mazarío, sus interiores con jarrones, sus escenas de circo llenas de melancolía, sus paisajes de agua en bosques, playas y puertos junto a viviendas domésticas o arquitecturas metafísicas, con personajes solitarios o parejas abandonadas al abrazo del amor, o su reinterpretación de clásicos como Zurbarán. </div><div align="justify"><span><br /> </span> <div align="justify"></div><div align="justify"><em></em></div><div align="justify"><em></em></div><em>Nota de La Grúa: acompañamos este artículo de Luis Salcines con unas reproducciones de obras de los dos pintores mencionados. Las cuatro de arriba son de José Luis Mazarío, las cuatro de abajo de Emilio González Sáinz</em></div></div></div></div></div></div></div></div>Miguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-47768161611381125672008-06-22T13:03:00.004+02:002008-06-22T13:21:03.015+02:00El retablo de los navíos. Alejandro Tarantino<div align="center"><a href="http://bp0.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF40k0m5uiI/AAAAAAAABaE/13ieYN81mU8/s1600-h/ulises.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5214663225743358498" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SF40k0m5uiI/AAAAAAAABaE/13ieYN81mU8/s400/ulises.jpg" border="0" /></a><em> </em><span style="font-size:85%;"><em>Ulises atado al mástil de su embarcación</em>. Vaso griego</span></div><br /><br /><div align="justify">Alejandro Tarantino nació en Laredo en 1963. Hijo de madre laredana y padre siciliano, se licenció en Filosofía y Letras en la Universidad de Salamanca. Actualmente es profesor de Secundaria en Madrid. Ha publicado en la Editorial Biblioteca Nueva el ensayo <em>Psicoanálisis y Filosofía. Acerca de una ética del deseo</em>, en 2004. Colabora regularmente con artistas plásticos en lecturas poéticas y ensayos artísticos, así como en diversas revistas de filosofía y arte.</div><br /><br /><div align="justify">Publicamos a continuación unos fragmentos de su libro <em>El retablo de los navíos. La historia sin palabras de los navegantes. </em></div><div align="justify"><em><br /></em><span style="font-size:130%;">I<br />En los tiempos idos quedan los irónicos rostros, las miradas que olvidaron la piedad y el relato del silencio. Hoy nada es posible, salvo el canto del viento que nadie escucha.</span></div><span style="font-size:130%;"><br /></span><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">II<br />Hórridas las circunstancias, asedian a muerte la libertad de los sueños, la tiesura inusitada de la pasión. Cercado el gesto, muere en su ser, no suicida, sino cumplida la vida. Nadie sabe cuál gesto es el intrépido y el último.</span></div><span style="font-size:130%;"><br /></span><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">III<br />Baten las olas sobre los cascos cansados y la herrumbre de las cuadernas, baten y son destino acompañado en una costa. No hay muerte, no hay; límites y uno inexplorado…, sólo llega el olor del vacío, del nimbo oscuro, del aroma originario. Y al rumor de la marea el murmullo de las naves suma su incertidumbre.</span></div><span style="font-size:130%;"><br /></span><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">IV<br />Imprecaciones de las bocas volcánicas, confusas reclaman ser desconocidos en el vano relato del imperio del hombre, desaparecer ya que se ha nacido. Y no languidecer en los columbarios tras el trabajo fútil de ocupar la vida. Ya clarea el día del olvido, el día de los ignotos paseantes.</span></div><span style="font-size:130%;"><br /></span><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">V<br />Cuando las palabras son hijas de errantes, del desvarío de los exploradores del extravío: Eran de los valientes y no del insalubre y hediondo lucernario de las ideas monoteístas: Bilis melancólica, raíz de amor, que envenenó la estirpe de los narradores, de los custodios herméticos del cuerpo, con palabras sin materia. </span></div><span style="font-size:130%;"><div align="justify"><br />VI<br />Innominado aquel cuyo eco viene del aura de la noche al vespertino sonido, hijo del silencio en los pliegues de las sombras alargadas, donde nace el verdor de los acebuches, los ocres luminosos del limo y el terror al blanco que no existe. </div><div align="justify"><br />VII<br />Flambea el pendón sobre los mástiles que emergen de la bruma en la mañana mediterránea, de su fondo una voz para las sirenas y una derrota: Justicia. Hace tanto tiempo que no he olvidado, tanto dolor, que aún busco en la mañana la batalla donde en pie vea la caída de los dioses.</span></div><span style="font-size:130%;"><br /></span><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">VIII<br />Leo los días del presente, el atrabiliario surco sin origen, los leo como preámbulo y después de la ternura imaginada. Para narrar los hechos como no ocurrieron y no perpetuar el engaño ni la traición a los habitantes de Pérgamon o Alejandría, de Florencia o Toledo, de las ciudades alrededor de la biblioteca. Leo como lo harían los ajusticiados, olvidando los lugares cuyo nombre guarda lo escrito. </span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"><br />IX<br />El amanuense de las voces cifra el códice de lo no dicho, cifra el código de las palabras vaciadas y asombra el espacio que contiene cada cosa: el centro de Valente, donde deseo y nostalgia cohabitan como destilado alquímico, hetairas de los simposium recitando al oído ebrio la palabra y la risa húmeda y el fuego que arrasó Persépolis, filósofos que vagan en las avenidas de las ciudades del siglo XX anónimos como sombras, sin el valor de ser amantes. ¿Quedarán los libros, abiertos sobre los vientres de las odaliscas, libres y deseados, en los espacios vacíos de la vida?</span></div><span style="font-size:130%;"><br /></span><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">X<br />Toda palabra es ley cuando se derrama en la sangre del heroísmo, cuando su sintaxis cae como un manto invisible sobre las cosas y los humanos se llenan de ellas y quedan en silencio; hasta, de nuevo, el amanecer del grito y la génesis del vocablo, y de nuevo los héroes en busca del silencio, del lugar donde aún perplejos o perdidos no osamos engañarnos con palabras y guardamos una memoria herida del código tirano. </span></div><div align="justify"><span style="font-size:130%;"><br />XI<br />Reconozco, tras los sucesos agónicos que nos rodean, que no indagaré sobre la melancolía de los gestos ni veré crecer los líquenes de la fertilidad, ni abriré la entraña de estos días rotos y desabridos y llenos de piedad, no puedo ya sino ir atrapando risas y adhiriéndolas a mi rostro burlar la imprecación a la oscuridad y denostar la luz que fosiliza las huellas.</span></div><span style="font-size:130%;"><br /></span><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">XII<br />Exulté con ellos sabiendo que ningún ideal alcanza la juventud, fui con ellos hasta el verdugo pero no lo reconocieron, y a mi ya nada me arrebataría, salvo el lancinante llorar de los que a mi lado ya eran una abstracción, una refriega incorpórea, un sudor acre de muerte que sentí al andar tras su coraje, el pálpito de la vida. </span></div><span style="font-size:130%;"><div align="justify"><br />XIII<br />Fulmínea es la memoria, el murmurio de sostenerse anónimo bajo las aguas de la fruta o entre el frío al alba de abril. Arboleda que horada cielos inversos buscando los flujos, el origen de la savia que no es sino el fin del mundo, el ónfalo de la desaparición. </div><div align="justify"><br />XIV<br />Tras tantas fugas y luchas por el espacio de mis pasos, el muro insolente de la culpa se yergue hacinando la respiración de otros, y la luz invade el alrededor, hiende sus haces en la penuria de mis fuerzas cercadas y muerde mi carne y la devora: somos el alimento de la locura, aullamos en la noche el festín de la mañana.</span></div><span style="font-size:130%;"><br /></span><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">XV<br />Todo llega de lo hondo, emerge de lo oscuro en una espiral malacológica, dejando atrás los terrores del esperanzado, el dolor cuya raíz es la culpa. Aún así se usurpa el júbilo de la fuente en la que brotan las lágrimas del hálito y se escriben condenas contra el hambre sin fin por las fieras sin coraje. ¿Quedarán hombres sin acusación y sin respuestas en la noche cálida del siroco? Creo ver cuando miro entre los vivos que todavía caminan cuerpos desnudos, que van diciendo adiós.<br /><br /></span></div>Miguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-31629994844184291512008-06-21T12:51:00.001+02:002008-06-21T12:53:48.428+02:00El placer de la lectura (relato erótico). Miguel Ibáñez<div align="center"><a href="http://bp0.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SFzdl2yHkMI/AAAAAAAABZ8/VqyAnVCNxPU/s1600-h/rodin-kiss.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5214286111018815682" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SFzdl2yHkMI/AAAAAAAABZ8/VqyAnVCNxPU/s400/rodin-kiss.jpg" border="0" /></a> <span style="font-size:85%;"><em>El beso</em>. Auguste Rodin</span></div><br /><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">Te leo como un cuento, hojeo tus páginas, sigo tus líneas, deletreo tus palabras, y aunque todavía no sé cuál será el final, siempre recordaré tu argumento y tus personajes, y la gracia indulgente que te hacía esa costumbre mía, tan fea, de humedecer el dedo con saliva antes de pasar las hojas.</span></div>Miguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-77560641704083030212008-06-20T06:10:00.003+02:002008-06-20T06:17:29.372+02:00Moon fever. Robert Nye<div align="center"><a href="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SFsuOmwT7EI/AAAAAAAABZ0/6jA9hUPwOY0/s1600-h/klee18.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5213811822067706946" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SFsuOmwT7EI/AAAAAAAABZ0/6jA9hUPwOY0/s400/klee18.jpg" border="0" /></a> <span style="font-size:85%;"><em>Fire in the Evening</em>. Paul Klee</span></div><br /><div align="center"><span style="font-size:130%;">A esta escena siempre retorno.<br />La luna en su sudario, el cielo ardiendo,<br />bajo la corriente de estrellas un arenque<br />como una hoz emplumada, en la arena<br />donde ella pesca, una anguila de plata<br />y una trucha moteada yace en un roto timón.<br /><br />Observo a la garza de su trance temblar<br />y elevarse sobre el fulgor del aire recelosa<br />Ardo por ella, añoro perseguirla<br />pero tu sabia risa me devuelve a la tierra<br />y llama a esto fiebre lunar, besando<br />mis ojos fervorosos para que deje de mirar.</span></div><br /><br />Traducción de Imanol GómezMiguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-15952388183521438782008-06-19T06:06:00.002+02:002008-06-19T06:09:22.035+02:00Monstruos. Miguel Ibáñez<div align="center"><a href="http://bp1.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SFnbqiFsEhI/AAAAAAAABZU/EGnWJOyaxCI/s1600-h/monstruos.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5213439567409713682" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SFnbqiFsEhI/AAAAAAAABZU/EGnWJOyaxCI/s400/monstruos.jpg" border="0" /></a> <span style="font-size:85%;"><em>El espíritu de la colmena</em>. Víctor Erice</span></div><br /><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">Los monstruos aparecen todas las tardes a eso de las seis. Suelen ser puntuales, monstruosamente metódicos en sus visitas.<br />Pero no llegan en tropel, sino poco a poco, de uno a uno, de dos en dos, en un goteo que puede despistar a quien no conozca estos lugares. Porque al principio nada extraño parece suceder entre los olmos, los sauces, los castaños, pero al cabo de un rato los monstruos se han adueñado del parque y ya no hay quien soporte su gritería.<br />Aúllan, rugen y chillan de una manera espeluznante hasta que cae la noche, y después se van por donde vinieron, dejando un rastro infame de babas, caramelos, envoltorios pringosos, zapatos rotos y polvo levantado.<br />Sólo entonces, cuando ya se puede pasear sin peligro, salimos de nuestros refugios.<br />No falta quien hable de ponerse en su lugar, comprender como se tiene que sentir un monstruo para comportarse de esa forma, en fin, tal vez iniciar un diálogo que nos permita entendernos en el futuro y compartir el mundo.<br />Pero eso es imposible. ¿Cómo va a rebajarse tanto una ardilla?</span></div>Miguel Ibáñezhttp://www.blogger.com/profile/00794824675653884894noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-853583202331150227.post-54035139200593231432008-06-18T04:41:00.005+02:002008-06-18T05:10:34.901+02:00Precariedad protestante. Natalia Reverdin<div align="center"><a href="http://bp1.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SFh7l4z0pvI/AAAAAAAABY8/l6SqGVQQf0c/s1600-h/reinhardtnew.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5213052459516471026" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_gqHD7GhWDxo/SFh7l4z0pvI/AAAAAAAABY8/l6SqGVQQf0c/s400/reinhardtnew.jpg" border="0" /></a> De la serie<span style="font-size:85%;"> "<em>Ten Screenprints</em>". Ad Reinhardt </span></div><br /><div align="justify">La segunda contribución de Natalia Reverdin es el resumen y comentario de un libro en el que un conocido sociólogo de las religiones expone seis factores de "precariedad" del protestantismo.</div><br /><div align="justify"><span style="font-size:130%;">PRECARIEDAD PROTESTANTE<br />Jean-Paul Willaime, sociólogo<br />En “L’avenir du protestantisme”,<br /></span><a href="http://www.laboretfides.com/"><span style="font-size:130%;">Labor et Fides</span></a><span style="font-size:130%;">, Ginebra, 1998</span></div><span style="font-size:130%;"><br /></span><div align="justify"><span style="font