Con el cuento que publicamos a continuación ganó la poetisa cubana Miriam Estrada Medina el concurso internacional de minicuentos El Dinosaurio:
Cuando la araña descubrió que tejer no era su vocación, decidió vender el hilo. Compraría los insectos y, aun así, tendría como ganancia todo el tiempo del mundo para disfrutarlos.


2 comentarios:
Sobriedad y belleza. Maravilloso.
No sé por qué, pero siempre que pienso en arañas me voy a "el increíble hombre menguante" una de mis películas preferidas.
Una vez más, felicidades por el blog.
Se está convirtiendo en uno de mis
momentos favoritos de oxígeno y refugio cada día.
Un abrazo
Coincidimos en la película, la vi de pequeño por la televisión, a esa edad en que las películas todavía te impresionan, y recuerdo algunas escenas -la de la araña...- como si las acabara de ver.
Me alegro mucho de que este blog sirva para oxigenar, esa debería ser una de las funciones de la literatura y el arte en un mundo turbio.
Otro abrazo
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