viernes 22 de agosto de 2008

Una mujer bajo un paraguas negro


Si escribiera un diario, hoy habría anotado:

Desde la barandilla, a la altura de los jardines donde estuvo la antigua iglesia de san Roque, veo en la playa a una mujer embarazada que pasea bajo la lluvia. Se protege con un paraguas negro y grande. Las olas a sus pies. No hay nadie más.

Supongo que en la misma fecha habrán pasado más cosas en el mundo: guerras, crisis, declaraciones solemnes, huelgas, conflictos, discursos, manifestaciones.

Pero no me interesan las anécdotas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Seguro que tú eres el único que no me regañará por no ser lectora de diarios.

Un beso, por contarlo tan bonito.

Miguel Ibáñez dijo...

¿Regañarte? Por Dios, eres un ejemplo para mí. Hay que leer cosas que merezcan la pena, y los periódicos cada vez la merecen menos.
Otro beso por leerme.