sábado 30 de agosto de 2008

La judeofobia de los modernos. Pierre-André Taguieff

http://clio.rediris.es/fichas/Holocausto/antisemitismo.htm

Ha aparecido en francés un ensayo de Pierre-André Taguieff titulado La judeofobia de los modernos. Resumo sus ideas principales:

En el pasado, los racistas europeos odiaban en el judío lo que juzgaban exterior: lo no cristiano, lo oriental, lo semita. En el presente, los nuevos judeófobos odian en el judío aquello que vinculan a Occidente: el judeo-cristianismo, el capitalismo, el imperialismo... "El pueblo judío ha sido desorientalizado o desemitizado para ser radicalmente occidentalizado".

El antisionismo, que ve en el estado de Israel la encarnación de todos los males, ha reemplazado al antisemitismo, que la veía en el prototipo de judío plutócrata, conspirador, apátrida, etc. "El eslogan ¡Muerte a Israel! ha reemplazado al eslogan ¡Muerte a los judíos!"

Entre los acusadores que protestan de que ellos distinguen entre el estado de Israel y el pueblo judío no es difícil encontrar pruebas de ese anti-occidentalismo vinculado a la figura del judío como representación del mal.

El giro desde el antisemitismo tradicional de la Europa cristiana a la nueva judeofobia se produce a partir de Voltaire. Con el filósofo francés nace una nueva forma de condena del judío, que esta vez va ligada al anticristianismo: el judío sería el inventor del "Dios bárbaro" de la Biblia. Después, con Fourier y Marx, aparece la vinculación del judío al dinero, la usura, la banca... "En Francia, la extrema izquierda revolucionaria fue explícitamente antijudía a lo largo de todo el siglo XIX, sin ser sin embargo racista como lo serán los nazis." El antisemitismo nazi surgió de lo que Taguieff llama el "momento racialista", entre 1840 y 1890, en el que el odio a los judíos toma argumentos de las nuevas ciencias (antropología, mitología, filología). Se ve a los judíos como una raza malsana e impura. Sólo a este racismo de pretensiones científicas conviene el nombre de "antisemitismo". Se puede ser "judeófobo" sin ser "antisemita".

El segundo paso en la evolución de la judeofobia, después del giro volteriano, lo marcan los "Protocolos de los sabios de Sión", el célebre invento de la policía zarista. El origen lejano de la moderna judeofobia "progresista" está en ese panfleto, que atribuye a los judíos una conspiración para alcanzar el dominio mundial de las finanzas, la política y el mundo entero. Los argumentos del antisionismo anticapitalista no dejan de reproducir los del antisemitismo zarista.

¿Tendremos que esperar mucho antes de ver traducido este libro? Esperemos que no.


2 comentarios:

acamus dijo...

- La judeofobia y todos los tipos de racismo se resumen en la fórmula de "odiar a quien no es nosotros". La capacidad de un pueblo para considerarse como tal se demuestra más en su conicencia de "no ser alguien" (no ser judío, no ser musulmán, no ser...) que en su conciencia, digamos, constructiva, positiva. No hay nada peor que el nacionalismo y la homogeneidad en los territorios.

Miguel Ibáñez dijo...

Estoy de acuerdo. Parece que hay una necesidad humana de construir la identidad en contra de alguien, y las peores ideologías -el racismo, el nacionalismo...- se basan precisamente en esa necesidad.