El niño que fuiste recogía las hojas que caían
de árboles que no sabía nombrar.
El hombre que eres debe intentar discernir
el serbal del fresno, y correr a su vez
para atrapar cada llama caída
en espera de la celebridad.
de árboles que no sabía nombrar.
El hombre que eres debe intentar discernir
el serbal del fresno, y correr a su vez
para atrapar cada llama caída
en espera de la celebridad.
Traducción de Imanol Gómez


1 comentarios:
En “La Diosa Blanca”, Robert Graves aboca al poeta al conocimiento de la naturaleza, muy en particular al de los árboles, a su alfabeto simbólico.
Después toca “… correr para atrapar cada llama caída…”
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