sábado 2 de agosto de 2008

Añoranza. Miguel Ibáñez


Esta lluvia ácida ya no es como la de mis tiempos, se queja el viejo mutante mientras lía con papel albal un cigarrillo de desechos químicos.
Los inviernos de antes sí que eran tóxicos, le responde el cyborg que se sienta a su lado.
Después de un momento de silencio, los dos emiten un suspiro de nostalgia que les sale de lo más hondo de la cardioprótesis.