Lutz Bassmann es un heterónimo del escritor Antoine Volodine. Con aquel nombre ha publicado recientemente los Haikus de prison, en los que se sirve de la concisión de esa estrofa japonesa para evocar el universo concentracionario.
Bassmann no sigue al pie de la letra las convenciones métricas del haiku ni se lo ha propuesto; lo que hace es inspirarse en la brevedad de esa forma poética para describir breves escenas, imágenes de la crueldad totalitaria para las que realmente no se necesitan más palabras.
El libro está dividido en tres partes -Prison, Enfer, Transfert-; cada una de ellas agrupa un conjunto de poemas, y cada uno de esos poemas es un paso en el infierno.
He aquí algunas muestras:
Le Hongrois s’est coupé l’oreille
les surveillants n’arrivent pas
il ne sait plus quoi faire avec
El húngaro se ha cortado la oreja
los vigilantes no llegan
ya no sabe qué hacer con ella
Sur la grisaille hostile du ciel
les barbelés dessinent
une touche d’humanité
Sobre el gris hostil del cielo
las alambradas dibujan
un toque de humanidad
Les calculs sont approximatifs
l’année dernière à la même époque
c’était mon anniversaire
Los cálculos son aproximados
el año pasado en la misma época
era mi aniversario
L’araignée a changé de cellule
le Khirghize lui mangeait
toutes ses mouches
La araña ha cambiado de celda
el kirguís le comía
todas sus moscas
Le professeur se balance au-dessus du trou à pisse
personne n’a vu
quand il s’est pendu
El profesor se balancea por encima del meadero
nadie ha visto
cuándo se ha colgado
Sur la coupe parfois un silence miraculeux
on aimerait un cri d’oiseau
mais rien
Sobre la copa a veces un silencio milagroso
nos gustaría un grito de pájaro
pero nada
Lutz Bassmann, Haïkus de prison, éditions Verdier, 2008.


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