En la cocina. Antonio LópezEra joven aún cuando al casarse
abandonó su tierra y su familia.
Se fue a vivir al pueblo del marido,
un rincón interior con balneario,
botica, ayuntamiento y un puñado
de coquetos palurdos que adornaban
con flores sus balcones, y ostentaban
sus trajes de domingo en el Paseo
de la Estación. La vida pareció,
de pronto, haber dejado de fluir
para encharcarse: hijos y tedio,
y más tedio y más hijos, y las tardes
interminablemente fastidiosas,
y las mañanas muertas al nacer.
Aprendió a conducir y sobre todo
a cultivar el arte de la fuga
como una vocación: huía, se iba a ver,
con el menor pretexto, a algún pariente
olvidado y excéntrico, a sus padres,
a alguna prima boba y casadera.
Cualquier cosa, con tal de no dormir
cien años en el bosque. No más príncipe
ni besos con sabor a chocolate.
No más brujas de pelo recogido.
abandonó su tierra y su familia.
Se fue a vivir al pueblo del marido,
un rincón interior con balneario,
botica, ayuntamiento y un puñado
de coquetos palurdos que adornaban
con flores sus balcones, y ostentaban
sus trajes de domingo en el Paseo
de la Estación. La vida pareció,
de pronto, haber dejado de fluir
para encharcarse: hijos y tedio,
y más tedio y más hijos, y las tardes
interminablemente fastidiosas,
y las mañanas muertas al nacer.
Aprendió a conducir y sobre todo
a cultivar el arte de la fuga
como una vocación: huía, se iba a ver,
con el menor pretexto, a algún pariente
olvidado y excéntrico, a sus padres,
a alguna prima boba y casadera.
Cualquier cosa, con tal de no dormir
cien años en el bosque. No más príncipe
ni besos con sabor a chocolate.
No más brujas de pelo recogido.
Te largó, ciertamente, en cuanto pudo,
mandándote a vivir con tus abuelos.
Amor y tiranía se encarnaban
en su hijo mayor, y no acertó
a separar lo uno de lo otro.
¿Pero tú has acertado siempre?
Te despachó con cierto desenfado
y sin grandes problemas de conciencia.
¿Pero la juzgarás? ¿Qué sabes tú?
¿Acaso eres Dios Padre? ¿Eres un ángel?
En tu desinterés, en tu frialdad
ya ha tenido castigo, y algún día
te será reclamada a ti esa deuda.

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