En el blog de Julio Martínez Mesanza encuentro esta maravilla de la que me apropio sin reparo, porque sobre la belleza debemos ejercer el derecho a la piratería:
Lo más hermoso de la negra tierra
no es una carga de caballería,
no es el choque frontal de dos falanges
ni el blanco surco de una nave negra.
Lo más terrible de la hermosa tierra
es amar el desdén de quien amamos.


2 comentarios:
Gracias, Miguel.
Gracias a ti, Julio. Ya te dije lo mucho que me gusta este poema.
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