Desde antes de nacer ya me esperaban
esta lluvia de abril,
esta luz entre nubes,
y la resurrección de las montañas
y la gloria incorrupta de los bosques.
Antes de que la lluvia y las montañas
y la luz y los bosques existieran
ya me esperaba el mundo
para ser contemplado,
como hoy, con los ojos,
con la carne y la sangre.
Ya me esperaba el mundo
para ser recordado
y esperado de nuevo.


2 comentarios:
Ha sido agradable pasarme y leer su blog... me han gustado los textos, los poemas.
Un saludo.
Gio.
Te agradezco la visita y te invito a que vuelvas y des tu opinión siempre que quieras.
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